Por estas horas la polémica rumba en las calles de Campana tras el pedido de licencia por un mes del intendente PRO, Sebastián Abella, que le cedió el liderazgo del municipio a su hermana, Elisa Abella, para volver a desempeñarse en su pasión: competir en Turismo Carretera.
Es que, esta semana el Concejo Deliberante de Campana aprobó la licencia solicitada por Abella, por lo cual quien estará como intendente durante este mes será su hermana, quien es la titular de la Secretaría de Inclusión, Educación y Cultura y que debió gestionar su regreso al recinto legislativo para ser la jefa comunal.
En ese sentido, el oficialismo campanense especula con que el intendente Abella no estará al frente del municipio durante todo el mes de julio debido a que participaría de dos eventos automovilísticos que se desarrollarán a cabo en las provincias de Misiones y San Juan.
Además, el intendente Abella fue acusado de tomar una medida nepotista, ya que su hermana no era quien deba ocupar su lugar como intendente sino el primer concejal de la lista PRO, Martín Deppeler, que también está de licencia y que incluso ocupa un puesto en el Ejecutivo. En ese contexto, la maniobra del jefe comunal fue pedirle a su familiar que abandone su rol en el municipio para volver al Concejo, con el fin de que sea ella su reemplazante.
Vale aclarar que, esta licencia de un mes solicitada por Abella llega un momento crítico de su tercera gestión al hilo desde que fuera elegido intendente de Campana en 2015. Actualmente afronta tres causas judiciales, siendo la primera una denuncia de los concejales peronistas que aseguran que el dirigente PRO financia sus carreras del Turismo Carretera con proveedores municipales.

“Nos encontramos con pagos holgados casi sin sentido. Hablamos de sumas de dinero muy altas sin referencias ni especificaciones. No hay información respecto a qué tipo de contraprestación ofrecieron esos proveedores para recibir una orden de pago. Esto nos lleva a pensar en cuán ilícito ha de ser ese pago para que no pueda transparentarse”, indicó la concejala Paola Garello.
Por otro lado, el secretario de Comunicación de Campana, Martín Seguín, afronta una acusación por abuso sexual, cuyo pedido de archivo fue rechazado por la Fiscalía General. Además, el edil del PRO, Christian Amaya, fue acusado de atentar contra la libertad de expresión tras ser descubierto realizando pintadas intimidantes contra el medio local Campana Noticias en las que escribió “Kampana Noticia$” y “Kampana noticia$ miente”.
Asimismo, Elisa Abella también se vio envuelta en una polémica tras haber figurado en las pasadas elecciones como segunda a candidata a senadora bonaerense por Juntos en la Séptima sección electoral, pese a que Campana pertenece a la Primera sección.





