Ajeno a las discusiones electorales y la rosca por los cargos en la Legislatura bonaerense, al peronismo podría sumársele otra nueva razón para que sus aguas vuelvan a estar divididas: la discusión por la Policía Municipal. La temática ya tiene su antigüedad dentro de la agenda pública provincial, y reapareció en los últimos días tanto en las comisiones parlamentarias, en Gobernación y dentro de la interna del oficialismo.
Esta semana, el diputado massista Carlos Puglelli presidió la primera reunión de la comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios, desde donde precisó que, dentro de los principales temas en agenda del cuerpo, se encuentran las iniciativas para crear las policías comunales. “Es un debate pendiente”, mencionó.
Actualmente, el peronismo tiene en su haber dos propuestas que apuntan a fundar esta nueva fuerza policial: uno de Puglelli, del Frente Renovador; y otro de Leonardo Moreno, que responde al intendente kicillofista de Escobar, Ariel Sujarchuk. Inclusive el PRO ingresó una iniciativa que busca fundar otra carátula para efectivos bonaerenses.
Si bien el del massista propone una fuerza dependiente orgánicamente de la Municipalidad, mientras que el del escobarense pretende que Provincia también tenga parte del control del cuerpo, ambos parten de un diagnóstico común sobre la inseguridad y la necesidad de fortalecer la prevención del delito con mayor presencia territorial.
A eso se suma que Gobernación, a través del ministro de Seguridad, Javier Alonso, anticipó el envío de una ley marco para que los jefes comunales de municipios con una alta densidad poblacional puedan tener un brazo policial propio. La novedad se conoció a principios de mayo, cuando el titular de la cartera se reunió con un puñado de intendentes del Conurbano, región provincial con las cifras más altas de inseguridad.

En la apertura de sesiones ordinarias de marzo, el propio Axel Kicillof adelantó que reformará la Ley de Seguridad Pública que, según su criterio, tiene más de 30 años de antigüedad y debe ser también actualizada en casi todos sus aspectos. Se espera que esas modificaciones traigan consigo la facultad de los intendentes de tener una Policía Municipal. La semana pasada, alcaldes y funcionarios bonaerenses para debatir y consensuar los cambios a la normativa.
Berni se opuso a las Policías Municipales y pide reformar la Bonaerense
El problema del peronismo, como viene pasando desde hace más de un lustro, viene del propio partido. Durante un encuentro con periodistas acontecido el pasado miércoles, el jefe del bloque justicialista en el Senado, Sergio Berni, se distanció de la idea de la Policía Municipal al sostener que la problemática de la inseguridad se resuelve con una reforma integral de la Bonaerense.
Según expresó el exministro de Seguridad, lo que realmente hace falta es “profesionalizar” a la Bonaerense en su totalidad, contrario a la idea de generar una nueva fuerza policíaca. Para ello, nombró la comparación con la Ciudad de Buenos Aires que, a pesar de contar con un número mayor de policías, tiene datos de delitos similares o peores que los de Provincia.
En la reunión con la prensa, en la que dejó definiciones sobre el panorama electoral del peronismo, Berni recordó que en 2022 presentó un proyecto de ley de reforma policial que, a pesar de contar con el apoyo de Kicillof, nunca fue tratado. En este sentido, el presidente de la bancada mencionó que volverá a ingresar exactamente la misma iniciativa una vez que el Senado bonaerense reactive su agenda de sesiones.
Uno de los puntos que Berni pidió solucionar con su reforma policial es el hecho de que, actualmente, los policías retirados pueden estar al frente de las secretarías de Seguridad municipales, algo que el legislador pretende prohibir. Eso pone en alerta a varios intendentes de toda la provincia, que cuentan con exefectivos en sus respectivos Gabinetes.

Uno de los puntos clave de esa normativa que enviará Berni era la exigencia de títulos expedidos por el Instituto Universitario Policial Provincial “Juan Vucetich” u otra institución para lograr un ascenso. Para ser comisario o subcomisario, era requisito una carrera de grado; para ser suboficial mayor o suboficial principal, una tecnicatura universitaria. Esto con la intención de fomentar una instrucción policial gratuita.
Así las cosas, los sectores del massismo y el kicillofismo con enlace directo a intendentes ya pujan por la creación de Policías Municipales, mientras que Berni promete dar batalla en contra de esa medida. De evolucionar estos textos parlamentarios, tendrá que pasar por las comisiones de Seguridad.
En Diputados, el peronismo no tiene mayoría: de 11 legisladores, dos son de Sergio Massa, dos de Kicillof y uno de La Cámpora. En el Senado, controlada por Berni, hay uno del Movimiento Derecho al Futuro, dos del Frente Renovador y tres kirchneristas. Bastará por ver cómo el oficialismo resuelve esta disyuntiva, y si a algunos legisladores les pesa más el sector al cual representan o la relación con el intendente de su municipio.
Los antecedentes legislativos del debate sobre la Policía Municipal
Vale recordar que la discusión por la policía municipal acumula más de dos décadas de proyectos con avances parciales y fuertes resistencias políticas en la Legislatura. En ese recorrido, uno de los momentos más relevantes se dio durante la gestión de Daniel Scioli, cuando el entonces Gobernador no logró avanzar con su iniciativa ante la oposición del bloque de Sergio Massa en el Senado bonaerense. En 2014, como parte de su campaña electoral presidencial, el mandatario provincial había creado la Policía Local, conocidos culturalmente como “Pitufos” debido al uso de su boina. La fuerza duró apenas unos años, dado que fue absorbida por la Bonaerense en la gestión de María Eugenia Vidal.
No obstante, los antecedentes se remontan hasta el 2004, cuando el exgobernador Felipe Solá impulsó las denominadas Policías Distritales como una primera experiencia de descentralización. Desde entonces, distintos espacios políticos retomaron la idea en múltiples oportunidades, aunque sin lograr consensos duraderos que permitan consolidar un modelo estable.

En los últimos años, el debate volvió a ganar fuerza con nuevas propuestas en ambas cámaras, entre ellas la del exsenador Joaquín de la Torre, quien impulsó un modelo basado en la experiencia que desarrolló durante su gestión como intendente de San Miguel.




