Una vez caída la mega inversión de YPF-Petronas, la petrolera Tecpetrol, parte del Grupo Techint y uno de los principales actores involucrados en la producción de gas de Vaca Muerta, se encamina detrás de un ambicioso proyecto para instalar una planta de Gas Natural Licuado (GNL) en Bahía Blanca y exportar gas a mercados internacionales.
La petrolera del Grupo Techint y principal productora de shale gas, trabaja desde hace tiempo en un proyecto escalable para radicar una planta terrestre de procesamiento del gas de Vaca Muerta en el puerto de Ingeniero White, Bahía Blanca lo que posicionaría a la ciudad del sur bonaerense como un polo estratégico de exportación.
Vale mencionar que, si bien aún no está definida la locación, y la provincia de Río Negro también está entre las opciones, el Puerto de Bahía Blanca aparece como el sitio con mayores ventajas comparativas para ese tipo de planta, luego de demostrar ser un centro neurálgico para las exportaciones energéticas del país.
En este caso, al contrario de otros proyectos previos, la iniciativa no contempla iniciar las tareas con buques hasta tanto se construya la planta, sino que las operaciones comenzarían con la infraestructura terrestre ya instalada en Bahía Blanca. Es decir, se utilizarían los gasoductos existentes y recién se tendería uno propio en función del crecimiento del negocio.

Según fue difundido por la compañía, el proyecto se encuentra en etapa de Front-end engineering design (FEED) fase, en la que se definen los aspectos técnicos y financieros del proyecto, que implica la construcción de módulos terrestres de licuefacción, a diferencia de otros proyectos que utilizan buques licuefactores. La ingeniería básica estará culminada para mediados de 2025, paso excluyente antes de pasar a la etapa de la definición final de inversión.
Asimismo, el primer módulo tendría una capacidad de producción de entre 2 y 4 millones de toneladas anuales (MTPA) de GNL y en etapas sucesivas podrían incrementar la capacidad, en la medida que se sumen los offtakers, es decir, los compradores internacionales del gas que produce el yacimiento neuquino, ya que se necesitarán varias empresas productoras para la concreción de los trabajos.
Por el momento, no trascendieron cifras de la inversión proyectada por la empresa de Paolo Rocca pero hay actores interesados en las tierras portuarias que finalmente no utilizará YPF que decidió mudar su operatoria de GNL de Bahía Blanca a Punta Colorada.
La modularidad es un componente clave de este desarrollo, dado que permitirá la expansión gradual de la planta. Según cómo avance la participación de otros jugadores y socios estratégicos en la industria del gas, Tecpetrol podría aumentar la capacidad en etapas sucesivas. Este enfoque modular también responde al contexto económico y político en Argentina, donde la financiación de grandes proyectos energéticos enfrenta desafíos importantes.
En ese sentido, Bahía Blanca se perfila como la opción más viable debido a su infraestructura portuaria, ya que no sólo ofrece facilidades para la exportación, sino que también cuenta con conexiones adecuadas para transportar el gas desde Vaca Muerta a través de ductos que enlazan esta zona productiva del sur argentino con el puerto.
GNL: Cuál es la competencia del proyecto de Tecpetrol en Bahía Blanca
Además del proyecto de Tecpetrol, Pan American Energy (PAE) e YPF, están desarrollando iniciativas similares. PAE, junto con la empresa noruega Golar, busca instalar un buque licuefactor en la costa rionegrina, con una capacidad de 2,45 MTPA, mientras que la empresa petrolera estatal, si bien enfrenta obstáculos financieros, sigue buscando socios internacionales para su proyecto con el que aspira a exportar entre 8 y 9 MTPA para 2029.

Cada uno de estos proyectos busca capitalizar la producción de gas no convencional de Vaca Muerta, posicionando a Argentina como un jugador importante en el mercado global de GNL. El gas de Vaca Muerta está en la previa de un salto de escala cuantitativo, que implica concretar inversiones en licuefacción que permitan abrir grandes mercados.
En comparación, el proyecto de Tecpetrol en Bahía Blanca destaca por su enfoque terrestre y su capacidad modular, lo que lo hace menos dependiente de las complejidades asociadas con los buques licuefactores. Además, la compañía de Techint tiene una ventaja competitiva al controlar gran parte de la producción de gas de Vaca Muerta, lo que le permite asegurar un suministro constante de gas natural para su planta.
En ese sentido, el proyecto más desarrollado en el país es el de PAE en conjunto con la empresa noruega Golar, quienes hace unos días anunciaron la elección de la costa rionegrina para instalar el buque Hilli Episeyo, de 2,45 MTPA de capacidad de licuefacción a partir de 2027.
Inicialmente, el buque se abastecerá de gas natural de las cuencas del sur del país como la Cuenca Marina Austral y el Golfo San Jorge, a través de la utilización de la capacidad existente en el Gasoducto San Martín. Una ventaja competitiva clave a la hora de realizar las inversiones en infraestructura necesarias para llevar el gas hasta el buque licuefactor.

En paralelo, está el ambicioso proyecto de YPF, que se realizará finalmente en Río Negro, luego del “tire y afloje” entre el presidente Javier Milei y el gobernador Axel Kicillof que buscaba concretarlo en Bahía Blanca. La empresa Petronas, socia estratégica de la iniciativa, habría decidido no avanzar con la inversión estimada en 30 mil millones de dólares.
Tras la inminente salida de la petrolera malaya, el actual presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, busca tentar a grandes compañías multinacionales como Shell, Exxon y Chevron para que se suban al proyecto de GNL como offtakers.
El plan que se venía negociando consistía en la llegada de un buque licuefactor para 2026 de 1,2 MTPA. Mientras que para 2029, el proyecto escalaría a 8-9 MTPA, con dos nuevos barcos, y hacia 2030-2032, se sumaría una capacidad de entre 15 y 20 MTPA mediante módulos onshore. Ese megaproyecto necesita de la construcción de tres gasoductos dedicados de casi 600 km de extensión, entre Neuquén y Punta Colorada.
Finalmente, Pampa Energía, a través de su subsidiaria TGS, también analiza desde algunos años, su propio proyecto de GNL, a través de la construcción de plantas modulares en Bahía Blanca. Sin embargo, según lo trascendido, desde la compañía no están seguros de avanzar por las dudas de competitividad y de hecho, analizan subirse a algunas de las iniciativas de las otras productoras para generar mayor escala.
Planta de GNL de YPF y Petronas
En julio de este año, las empresas YPF y Petronas, encargadas de llevar a cabo la megainversión de entre 30 mil y 50 mil millones de dólares para la construcción de la planta de GNL que permitirá exportar la producción de Vaca Muerta, anunciaron que finalmente eligieron para desarrollar al proyecto el puerto de Punta Colorada, en Río Negro, por sobre el municipio bonaerense de Bahía Blanca.

Tras un estudio encargado por YPF a una consultora internacional, la elección que primó en la empresa petrolera de mayoría estatal fue instalar la planta en Río Negro, por sobre la propuesta inicial de construirla en Bahía Blanca. De ese modo, el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck le ganó la pulseada al mandatario provincial Axel Kicillof.
En ese entonces, las autoridades de ambas petroleras dieron a entender que el municipio de Sierra Grande, en la provincia gobernada por Weretilneck, presenta mejores condiciones económicas que la gestionada por Kicillof, más allá de que el territorio bonaerense no adhirió al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Sin embargo, la aclaración de YPF y Petronas llegó luego de que el presidente Javier Milei afirmara que Kicillof “perdió la planta de GNL para poder exportar el gas de Vaca Muerta por no sumarse a los beneficios del RIGI”, a lo que el líder de Unión por la Patria respondió que la decisión de las empresas fue para “cumplir el capricho” de Casa Rosada.
“Los directores de YPF son funcionarios del presidente Milei, que tomaron decisiones dictadas por el presidente Milei. Estamos ante un hecho de enorme gravedad e irresponsabilidad. Por cuestiones ideológicas está poniendo en riesgo un proyecto que tiene diez años. La posición del presidente es totalmente falsa”, expresó Kicillof este miércoles sobre la megainversión de entre 50 mil y 30 mil millones de dólares que se iba a realizar en la provincia de Buenos Aires.
En la otra punta de la Provincia, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, agregó que el “proceso de toma de decisiones estuvo claramente alterado por la política y las decisiones que tomó el Gobierno nacional en los últimos meses”, y recordó que el municipio “sobrecumplió” los pedidos de YPF y Petronas, desde el momento en el que las petroleras decidieron radicar la planta de GNL en la localidad y reservar las 1.500 hectáreas en el Puerto local.





