El diputado bonaerense de Fuerza Patria, Carlos Puglelli, expresó su preocupación por el elevado nivel de morosidad crediticia que presentan millones de personas en la Argentina, a partir de datos correspondientes al primer trimestre y al primer semestre de 2026 que ubican al país con el mayor porcentaje de préstamos al sector privado en situación irregular de América Latina, y muestran un deterioro en la capacidad de pago de las familias.
De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa que lleva la firma del legislador massista, un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN) correspondiente al primer trimestre de 2026 registró un 7,3% de la cartera crediticia argentina en situación irregular, el porcentaje más alto entre los 16 países latinoamericanos relevados. El dato supera el promedio regional, situado en 2,78%, además de los registros de Brasil, con 4,3%, y Colombia, con 3,7%.
“La gravedad de esta situación resulta aún más evidente al observar que nuestro país posee, simultáneamente, el menor nivel de crédito en relación con el tamaño de su economía. Mientras el promedio latinoamericano presenta un ratio crédito/PBI del 47,3%, en la Argentina alcanza apenas el 14,3%, lo que quiere decir que contamos con un sistema que presta proporcionalmente mucho menos que el resto de la región, pero que registra el mayor porcentaje de créditos impagos”, expuso Puglelli en el escrito.
En tanto, el diputado bonaerense que integra las filas del Frente Renovador tomó como referencia los datos del Banco Central de la República Argentina, que ubicaron en 7,6% la irregularidad del crédito al sector privado durante junio de 2026. En el caso de las familias, el indicador de morosidad llegó al 12,8%, mientras que para las empresas se situó en el 3,5%.
Cabe mencionar que, el deterioro de la situación económica de los hogares y las familias argentinas ocupa un lugar central en el planteo del legislador, quien citó otro informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que expuso que el retraso en el cumplimiento de los pagos crediticios de las casas pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,8% en junio de 2026.

“Se trata de un incremento de magnitud extraordinaria en menos de dos años que permite advertir que el endeudamiento dejó de ser una herramienta excepcional para transformarse, para numerosos hogares argentinos, en un mecanismo destinado a afrontar las necesidades básicas de la vida cotidiana de las familias”, expuso Puglelli con preocupación.
Según sostiene el legislador massista, detrás de los indicadores citados existen hogares que recurren a tarjetas de crédito, préstamos personales, billeteras virtuales y proveedores financieros no bancarios para afrontar consumos esenciales y, posteriormente, encuentran dificultades para cumplir con las obligaciones asumidas. Por ese motivo, el dirigente plantea que la morosidad no debería ser considerada solamente un indicador financiero, sino también una señal sobre la capacidad efectiva de los ingresos familiares para sostener los gastos cotidianos.
En ese sentido, Puglelli vinculó el incremento del endeudamiento y de los incumplimientos de los pagos con el escenario económico generado por las políticas del Gobierno nacional de Javier Milei, e hizo hincapié en el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores, las dificultades en materia de empleo, la pérdida de capacidad de consumo y el peso creciente de las obligaciones financieras sobre los ingresos como factores que, según su interpretación, llevan a más argentinos a recurrir al crédito para sostener su nivel de vida.
“Además, resulta especialmente preocupante que frente a la magnitud alcanzada por esta problemática el Gobierno de Milei pretenda reducir el sobreendeudamiento a una mera relación entre particulares, desentendiéndose de sus consecuencias sociales. La existencia de millones de personas con dificultades para cumplir sus obligaciones financieras no puede ser considerada exclusivamente una cuestión contractual entre acreedores y deudores cuando adquiere dimensiones generalizadas y afecta directamente las condiciones de vida de una parte significativa de nuestra sociedad”, disparó Puglelli respecto de los dichos del Presidente.

En esa línea, el proyecto ingresaro por Puglelli a Diputados advierte sobre el riesgo de que el crédito utilizado para cubrir consumos básicos se transforme en una fuente adicional de vulnerabilidad para las familias, y plantea que una economía saludable necesita préstamos accesibles destinados al desarrollo, la vivienda, la producción y el consumo sostenible, acompañados por ingresos que permitan afrontar las obligaciones asumidas.
“La Argentina no puede naturalizar ser el país con mayor morosidad crediticia de América Latina, y mucho menos considerar este fenómeno como un problema exclusivamente individual. Las cifras actuales demandan políticas públicas que protejan a los consumidores financieros, prevengan situaciones de sobreendeudamiento y generen instrumentos que permitan a las familias recuperar su capacidad de pago sin quedar sometidas a mecanismos de refinanciación cada vez más gravosos”, concluyó el legislador massista.







