Ya pasado el año electoral, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, este lunes hizo oficial su deseo de otorgarle a los intendentes bonaerenses la posibilidad de tener reelecciones indefinidas. Para que eso suceda, el líder de Movimiento Derecho al Futuro deberá dar vuelta los números de una Legislatura que, hoy por hoy, está lejos de sancionar una ley de ese calibre.
Este mediodía, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, despidió el 2025 con la premisa de que la falta de reelecciones indefinidas para los jefes comunales es una manera de “proscribir” a candidatos. “Vamos a seguir insistiendo, como lo hemos hecho todo este tiempo, con la reelección de los intendentes”, aseguró la mano derecha de Kicillof.
En abril, el kirchnerismo presentó un proyecto para habilitar las reelecciones indefinidas para legisladores, concejales y consejeros escolares, a modo de presionar a Kicillof, que en aquel momento necesitaba de los votos cristinistas para suspender las PASO. Ante esa situación, el Gobernador cedió y abrió la puerta a la discusión, no sin antes elevar una iniciativa para que el beneficio también impacte a los intendentes.
Dos meses después, habiéndose saldado la discusión por las PASO y los tiempos electorales, Kicillof logró los consensos necesarios con dos de los tres legisladores libertarios dialoguistas y con el monzoísta Marcelo Daletto, para darle media sanción al proyecto de reelecciones indefinidas del kirchnerismo, es decir el que dejaba afuera a los intendentes. La votación fue desempatada con el voto a favor de la titular del Senado, Verónica Magario.
Sin embargo, tal como se preveía, Kicillof no replicó la estrategia del Senado en Diputados y no alcanzó los votos para sancionar la habilitación de las reelecciones indefinidas. El año siguió pasando y finalmente el capítulo legislativo del Presupuesto 2026, la Ley Fiscal Impositiva y el pedido de endeudamiento terminó dejando en segundo plano a la iniciativa que había sido elevada por el kirchnerismo.

Ahora, con una Legislatura más polarizada entre libertarios y peronistas, Kicillof busca implantar las reelecciones indefinidas para intendentes aprovechando la tensa calma de un 2026 sin elecciones. Restará por ver si La Cámpora intentará sumar a los legisladores, concejales y consejeros escolares a la ecuación, y si el Gobernador logra abrocharse las voluntades del principal detractor interno: el massismo.
Reelecciones indefinidas: el poroteo de votos que enfrenta Kicillof
Vale recordar que, en 2021 la Legislatura bonaerense modificó la letra de la Ley 14.836, sancionada en 2016 con el impulso de la gestión de la exgobernadora María Eugenia Vidal y del Frente Renovador de Sergio Massa, que impuso el tope de una sola reelección a intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares.
Durante las votación en el Senado de este año, del bloque de 21 legisladores peronistas, hubo 19 votos a favor. El alfil de Patria Grande, Federico Fagioli, se ausentó debido a un cruce que había tenido Juan Grabois con La Cámpora por esos días, mientras que la massista Sofía Vanelli (única renovadora en el recinto), votó en contra. “¿En lugar de discutir los problemas reales de los bonaerenses, estamos debatiendo las re-re de legisladores? No entendieron nada”, dijo en la previa de esa sesión.
En este contexto, Kicillof deberá acaparar los votos massistas dentro del bloque de Unión por la Patria: 10 diputados y 3 senadores. Si bien están relegados en comparación a los dirigentes camporistas y del Movimiento Derecho al Futuro, la votación está tan ajustada que cualquier voluntad a favor es definitoria en el resultado final.
Con el apoyo de los suyos y de La Cámpora, Kicillof llega a 21 manos en el Senado y a 28 diputados, con excepción de Cintia Romero que pertenece a Patria Grande. Descartando un virtual apoyo del massismo para las reelecciones indefinidas, el Gobernador requeriría 19 votos para aprobar la iniciativa en Diputados, y 3 en el Senado.

De los bloques opositores, el más propenso a ayudar a Kicillof son los 4 diputados libertarios dialoguistas de Unión y Libertad, y a los 3 de Unión, Renovación y Fe, por lo que le faltarían 12 votos más para llegar a la mayoría simple de 47. En el Senado, la situación es más ventajosa para el mandatario provincial ya que con los 3 de Unión y Libertad tendría votación asegurada.
En estas condiciones, se repetiría exactamente el escenario de este año, una media sanción del Senado y una fuerte resistencia en Diputados. Esto debido a que la oposición dura, como La Libertad Avanza o el PRO, y las terceras vías, como el radicalismo abadista, la Coalición Cívica, Hechos, el Frente de Izquierda o los monobloques, no avalarían las reelecciones indefinidas.
En síntesis, Kicillof requiere del massismo para darle luz verde en el Senado y para quedar a sólo dos votos en la Cámara de Diputados. Restará por verse si Massa ordena a sus legisladores acatar las acciones del Gobernador, tal como hizo Cristina Kirchner con el desdoblamiento electoral, o si se empecina en una posición política que en este 2026 cumplirá una década.





