El diputado bonaerense de Fuerza Patria, José Ignacio Rossi, presentó un proyecto para declarar de interés legislativo la escultura hiperrealista y de tamaño real de San Carlo Acutis, instalada en la Iglesia Catedral Nuestra Señora de La Merced de Chascomús, una propuesta que busca reconocer el valor religioso, cultural y artístico de una obra que ya despertó interés entre fieles y visitantes turísticos de la ciudad.
Es preciso mencionar que la imagen fue entronizada por el Grupo Carlo Acutis Chascomús y recibió la bendición del obispo José María Liébana. Según el texto legislativo, la colocación de la escultura convirtió a la diócesis local en la primera de Argentina en contar con una representación del “influencer de Dios” en tamaño real, y una de las primeras referencias de este tipo en la región.
En los fundamentos, el legislador bonaerense de Fuerza Patria recuerda que Carlo Acutis fue un joven italiano nacido en 1991 y fallecido en 2006, conocido por su fe católica, su devoción a la Eucaristía y por utilizar la tecnología para difundir mensajes religiosos, un perfil moderno y cercano a las nuevas generaciones que le otorgó el apodo de “el primer santo millennial”. En ese marco, Rossi lo definió como un ejemplo de la integración de la tecnología con la evangelización.
La escultura instalada en Chascomús reproduce el aspecto cotidiano del joven, mide 1,70 metros, la misma altura que tenía Carlo, y lo muestra vestido con jeans, zapatillas y una chomba. Además, la estatua porta una mochila, un rosario en la mano y un celular como símbolo de su vínculo con la era digital. “Queremos que Carlo toque el corazón de los jóvenes argentinos y que su testimonio sea semilla de fe en tiempos difíciles”, expresó Lía Scardigno, una de las miembros del Carlo Acutis Chascomús que impulsó el emplazamiento de su figura en la Iglesia local.
Por su parte, Rossi destacó que, desde que la imagen de San Carlo Acutis se encuentra en la Iglesia Catedral de Chascomús, una urna con peticiones se llena de mensajes y a diario en la celebración de la misa se intenciona por ellas. “Muchas personas de diferentes edades se acercan a diario a agradecer y pedir a este Santo Milenials colocándole rosarios en agradecimiento, como muestra de fé y amor”, enfatizó el legislador.

Al mismo tiempo, el proyecto de Rossi pone en valor el trabajo del Grupo Carlo Acutis Chascomús, una organización sin fines de lucro que impulsa actividades vinculadas a la figura del santo. Entre ellas se mencionan la distribución de estampitas, imágenes peregrinas, acompañamiento en procesos de enfermedad, charlas sobre su vida y milagros, novenas y talleres de dibujo para niños con catequesis infantil, actividades que el legislador destacó como un trabajo que sostiene “una misión evangelizadora, de fe y amor”.
En tanto, el autor de la normativa menciona que la presencia de Carlo Acutis en Chascomús no se limita únicamente a la Catedral. Según detalla Rossi, también se realizaron entronizaciones de cuadros con su imagen en cerca de 40 localidades de la diócesis, además de sitios emblemáticos como la Basílica de Luján, la Universidad Católica Argentina, parroquias, hospitales, hogares de ancianos y comunidades rurales.
En última instancia, Rossi destaca que la imagen de Carlo Acutis constituye una apreciada obra de arte que las manos del artista bonaerense Jerónimo Villalba, en sus talleres de Soldati, pudieron dar forma e interpretar “con la guía de Dios”, haciendo énfasis no sólo en el costado religioso de la escultura del santo consagrado el pasado septiembre por el Papa León XIV, sino también el trabajo artístico detrás de la misma.
Carlo Acutis: quién era el joven canonizado por la Iglesia Católica
Carlo Acutis nació en Londres el 3 de mayo de 1991, mientras sus padres residían allí por cuestiones laborales. Tiempo después la familia se instaló en Milán, ciudad donde transcurrió la mayor parte de su infancia. Desde muy pequeño mostró una profunda inclinación religiosa y, tras tomar la Primera Comunión a los 7 años, comenzó una relación intensa con la vida parroquial y la oración.

Su frase más recordada, “la Eucaristía es mi camino al Cielo”, es una expresión que resumía el lugar central que tenía la misa en su vida diaria. Además, el joven participaba con frecuencia de celebraciones religiosas, rezaba el rosario y dedicaba tiempo a la adoración eucarística. En palabras de aquellos que lo conocieron, Carlo “no vivía la fe como una obligación, sino como una alegría concreta que deseaba compartir con otros”.
En octubre de 2006, Carlo Acutis fue diagnosticado con una forma agresiva de leucemia. Su estado de salud empeoró rápidamente y falleció el 12 de octubre de ese año, con apenas 15 años y cinco meses. Su muerte generó una fuerte conmoción entre quienes lo conocían y pronto comenzó a crecer la devoción popular en torno a su figura.
El proceso hacia los altares avanzó con rapidez poco habitual. Fue beatificado en 2020 y posteriormente se reconocieron dos milagros atribuidos a su intercesión: la curación de un niño en Brasil y la recuperación de una joven de Costa Rica tras un grave accidente. Con su canonización, Carlo Acutis quedó incorporado oficialmente a la lista de santos de la Iglesia y se consolidó como un símbolo contemporáneo de fe para millones de jóvenes en todo el mundo.
Es preciso recordar que, el pasado 7 de septiembre de 2025 la Iglesia católica vivió una jornada histórica con la canonización de Carlo Acutis, el joven italiano fallecido en 2006 a los 15 años, que fue proclamado santo por el Papa León XIV en el marco de una ceremonia multitudinaria realizada en la Plaza de San Pedro del Vaticano. De esa manera, Acutis se convirtió en el primer santo perteneciente a la generación milenial y en una de las figuras más cercanas a los jóvenes de la actualidad por su vínculo con la tecnología y su fuerte testimonio religioso.
Durante la misa, el pontífice destacó el valor espiritual de su figura y remarcó que tanto Carlo Acutis como Pier Giorgio Frassati, también canonizado ese día, representan modelos de vida para las nuevas generaciones. “Nos invitan a no malgastar la vida, sino a orientarla hacia lo alto y hacer de ella una obra maestra”, expresó León XIV ante decenas de miles de fieles que colmaron la plaza vaticana.





