En las últimas horas, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires ordenó la suspensión inmediata de un médico residente del Hospital San Martín de La Plata, luego de la difusión de mensajes antisemitas y de extrema violencia publicados en la red social X.
Vale señalar que, según la cartera bonaerense la decisión fue acompañada por la apertura de una evaluación ética, técnica y profesional hacia el profesional de la salud, que busca determinar si podrá continuar su formación dentro del sistema sanitario público.
La medida fue sobre el residente del hospital provincial platense, Miqueas Martínez Secchi, quién quedó apartado de sus funciones, tras la viralización de publicaciones que motivaron un amplio repudio y derivaron en una investigación administrativa y judicial, mediante una denuncia penal que quedó radicada en el Juzgado Federal N° 6 de Comodoro Py.
Es preciso mencionar que, la denuncia contra Martínez Secchi se originó a partir de una serie de publicaciones expuestas por el analista internacional Daniel Lerer en X, en las que se difundieron capturas de mensajes con contenido considerado de extrema violencia y antisemitismo, entre los cuales uno fue señalado por su gravedad explícita.
Es que, el residente denunciado escribió textualmente: “No hay que cortarles el prepucio. Hay que cortarles las yugulares y las carótidas de lado a lado”, una frase interpretada como una incitación directa al homicidio y que aceleró tanto la reacción del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires como la presentación judicial.

En ese marco, el abogado Jorge Monastersky fue quien impulsó la denuncia penal y explicó en declaraciones radiales que la permanencia del acusado en áreas críticas del sistema sanitario implica un riesgo, al tiempo que planteó un interrogante sobre la confianza de los pacientes: “¿Con qué tranquilidad una persona que es de la colectividad judía se va a dejar atender con esa persona?”, argumentos con los que solicitó la expulsión inmediata y permanente del profesional del sistema de salud provincial.
Durante la entrevista, Monastersky contextualizó el mensaje denunciado y explicó que alude directamente a una práctica central de la tradición judía, y agregó que desde el conocimiento médico, cuando se menciona la carótida, “es directamente dar muerte”, motivo por el cual consideró que los dichos no pueden ser amparados bajo la libertad de expresión y encuadran en figuras penales graves.
Ahora, la presentación judicial quedó a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti, y solicita que los hechos sean investigados bajo la presunción de instigación a cometer delitos, apología del crimen y violación de la Ley Antidiscriminatoria 23.592, mientras la cartera sanitaria bonaerense informó que la investigación administrativa avanza de manera coordinada con el comité ético y técnico del Hospital San Martín.
La explicación del Ministerio de Salud
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, confirmó la suspensión y explicó públicamente los fundamentos de la decisión al sostener que “cualquier mensaje agresivo o de falta de respeto por la vida humana es incompatible con la práctica sanitaria y particularmente de la medicina”, una definición que marcó la postura oficial de la cartera provincial frente a expresiones que, según remarcó el funcionario, colisionan de forma directa con los valores y responsabilidades que implica el ejercicio profesional dentro del sistema de salud.

En ese marco, Kreplak detalló que se llevará adelante una evaluación profesional para resolver si corresponde o no el eventual reintegro del médico residente a su formación, al tiempo que enfatizó que la salud es “uno de los bienes esenciales de la sociedad”, y que resulta indispensable “ser tajante en contra de todo hecho de discriminación y de racismo”, postura que extendió a cualquier manifestación racista dirigida a comunidades mapuches, pueblos originarios, comunidades islámicas o hacia cualquier etnia, identidad sexual o religiosa.





