La comisión de Legislación General del Senado bonaerense este jueves comenzó a tratar el proyecto enviado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, que busca facilitar los mecanismos de reclamo de la cuota alimentaria para garantizar el cumplimiento del derecho de las infancias, fortalecer la autonomía de las mujeres que litigan por este tema y lograr una respuesta judicial rápida, ágil y flexible, entre otros aspectos relevantes del articulado.
A principio de la reunión sucedida en el Salón Antonio Cafiero del Senado bonaerense, el titular del cuerpo parlamentario, el peronista Gustavo Soos, presentó a una delegación de funcionarias del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, que estuvieron a cargo de explicar los lineamientos de la iniciativa. En tanto, los legisladores quedaron en dejar la iniciativa en estudio de los asesores y retomar el debate durante los próximos encuentros.
La iniciativa de Kicillof, uno de los dos primeros proyectos que el Gobernador giró a la Legislatura bonaerense este año, toma como base el informe realizado por el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, a cargo de Estela Díaz, titulado “Incumplimiento de la obligación alimentaria en la Provincia de Buenos Aires: Un problema estructural que profundiza las desigualdades de género”.
“Este proyecto surge de las tantas mujeres que se contactaron con el Ministerio para denunciar el incumplimiento de la cuota alimentaria por parte de los progenitores. A partir de allí se realizó un informe en profundidad sobre el tema que llevó más de un año de trabajo y cuyos resultados fueron validados por UNICEF”, señaló la exdiputada bonaerense de La Cámpora y actual subsecretaria de Políticas de Género y Diversidad Sexual, Lucía Portos, ante los senadores.
Entre los desalentadores datos que brinda el relevamiento realizado por la dependencia, se destaca que el 65% de las mujeres bonaerenses no recibe la cuota alimentaria de parte del padre de sus hijas o hijos o sólo la percibe en forma esporádica y que, apenas, el 7,9% de las encuestadas señalan que el progenitor cumple con sus obligaciones alimentarias, a través de la cobertura de gastos y necesidades de manera directa.

En este sentido, el proyecto que busca generar un fácil acceso a la cuota alimentaria propone modificar un conjunto de artículos del Código Procesal Civil y Comercial para, entre otros puntos, incorporar medios de comunicación de mensajería instantánea, como WhatsApp o e-mail, para efectuar las notificaciones, herramientas que fueron adoptadas durante la pandemia y luego dejaron de ser aceptadas por los juzgados.
“Sabemos que una de las estrategias comunes de los progenitores para que el proceso no inicie es no declarar su domicilio para no ser notificados. En algunos casos hay mujeres que tardaron más de siete años en lograr que se inicie el proceso y hay progenitores que llegan a quitarle la numeración a la casa para evadir a la Justicia. Hay un nudo ahí que si no se desata no arrancan los procesos”, ahondó Lucía Portos en su exposición.
El proyecto remitido por Kicillof al Senado bonaerense también busca modificar el Código Procesal Civil y Comercial para invertir el orden de la determinación de la obligación alimentaria, dado que por estas horas es la mujer quien tiene que denunciar el caudal económico del progenitor, cuando debería ser al revés. Asimismo, el texto parlamentario obliga al Poder Judicial a determinar los alimentos provisorios y define que la madre no debe cargar con los costos de la actualización de la cuota alimentaria.
De esta forma, el articulado que comenzó a discutirse esta tarde en la comisión de Legislación General busca reconocer la desigualdad entre las partes del proceso de alimentos derivado de la responsabilidad parental, reducir la litigiosidad en favor de una resolución rápida y pacífica de los conflictos y fortalecer la autonomía de las mujeres madres en el proceso de toma de decisiones, como usuarias del servicio de Justicia.
Asimismo, durante el encuentro de la comisión de Legislación General tomó la palabra la senadora massista Sofía Vanelli, quien recordó que tiene presentado un proyecto de similares características que, entre otras cosas, propone utilizar el Índice Crianza que elabora mensualmente el INDEC como forma de determinar la cuota alimentaria, un valor de referencia creado durante la gestión económica de Sergio Massa, y armonizar las normativas provinciales con las nacionales. “Es muy buena la iniciativa”, destacaron desde la cartera de Mujeres sobre el expediente de Vanelli.

Según apuntó la camporista Portos, el Ejecutivo bonaerense ve con buenos ojos la unificación de ambos textos para que deriven en un dictamen unificado de la comisión de Legislación General y de los cuerpos parlamentarios restantes, necesarios para llegar al recinto del Senado. “Estamos a disposición para dar una mano en el dictamen de unificación”, indicó la funcionaria del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual.
Vale mencionar que, este proyecto de Kicillof ingresó en tándem en la Legislatura bonaerense con otro que cuenta con la autoría del Gobernador, el cual incorpora cambios a la Ley 13.074, que regula al Registro de Deudores Alimentarios Morosos, con el fin de garantizar el cumplimiento de la cuota alimentaria. El mismo, recibió media sanción por parte del Senado bonaerense en la sesión del pasado miércoles 29 de mayo.
En ese sentido, ese proyecto del Poder Ejecutivo fue unificado con otras dos iniciativas de los senadores Marcelo Daletto (UCR + Cambio Federal) y de Daniela Reich (Libertad Pro). Entre otros aspectos, el texto consensuado contempla que los deudores alimentarios no puedan ser candidatos a cargos públicos en la provincia de Buenos Aires y en los municipios, como así también en “todos los postulantes a desempeñarse como magistrados”.
Puntos clave del informe sobre la cuota alimentaria
• El 65% de las mujeres bonaerenses no recibe la cuota alimentaria de parte del padre de sus hijas o hijos o sólo la percibe en forma esporádica.
• En una notable menor proporción (7,9%), las mujeres señalan que el progenitor cumple con sus obligaciones alimentarias a través de la cobertura de gastos y necesidades de manera directa.
• La gran mayoría de las encuestadas indicó que en los casos en que el progenitor cumple con la cuota alimentaria a través de dinero, el monto resulta escaso o alcanza a cubrir solo algún gasto o necesidad particular.
• Principalmente para las mujeres trabajadoras y de sectores populares, esto significa incrementar los niveles de dependencia de otras redes, tanto económicas como de cuidado, y/o incrementar la cantidad de horas de trabajo o endeudarse.
• El 44% de las encuestadas depende de dinero prestado, ya sea de familiares, bancos o financieras, para completar sus ingresos mensuales.
• El incumplimiento del pago de la cuota alimentaria es una forma de ejercer la violencia por razones de género, de tipo económica, que produce pérdida de autonomía de las mujeres.





