El Senado nacional comenzará este con el tratamiento de la nueva Ley de Alquileres, con las sesiones de las comisiones de Legislación General, y de Presupuesto y Hacienda, en donde los legisladores discutirán los puntos del proyecto que mantiene en vilo a 9 millones de inquilinos.
En rigor, luego de que el bloque de Juntos por el Cambio solicite la conformación de la comisión de Legislación General y de que posteriormente el oficialismo haga lugar a dicha petición, desde las 17 de este martes la nueva Ley de Alquileres comenzará a ser debatida en el Senado.
Cabe destacar que, para que la nueva Ley de Alquileres sea tratada en una sesión del Senado, la misma debe ser revisada por una comisión previamente convocada, que requerirá la asistencia de la mitad más uno de los miembros para emitir un dictamen y enviarlo al recinto.
En ese contexto, las comisiones de Legislación General, y de Presupuesto y Hacienda, serán campos de diálogo entre Juntos por el Cambio y Unión por la Patria, ya que ninguno de los dos bloques cuenta con la mayoría en ambos entes legislativos. En Presupuesto, el oficialismo cuenta con 9 de 17 miembros, por lo que, en un principio, el peronismo podría llegar a proponer alguna modificación a la nueva Ley de Alquileres, que avanzó en Diputados la semana pasada.
Sin embargo, en Legislación General el panorama es complicado para las dos fuerzas. Esta comisión, está compuesta por 6 senadores de Unión por la Patria, 7 de Juntos por el Cambio, 3 del bloque de peronistas disidentes Unidad Federal, y es completado por la legisladora Magdalena Solari Quintana, del Frente de la Concordia, de Misiones.
Es preciso mencionar que, para conseguir el quórum, Juntos por el Cambio deberá llegar a los 37 senadores, y actualmente posee 33, un poco más que los 31 que tiene Unión por la Patria. En este contexto, la negociación aparece como un factor crucial para poder sesionar y aprobar la nueva Ley de Alquileres.
Ya partiendo de la base de que, lógicamente, ningún senador oficialista apoyará la nueva Ley de Alquileres, Juntos por el Cambio pone sus ojos en el rionegrino Alberto Weretilneck, del espacio provincial Juntos Somos Rio Negro, en la senadora riojana Clara Vega, y en la ya nombrada Solari para llegar a los 37 legisladores.
En el caso de Weretilneck, Juntos por el Cambio presupone que, como sus diputados dieron media sanción a la nueva Ley de Alquileres, el rionegrino también lo hará; la misma especulación hacen con Quintana, ya que un legislador de su bloque acompañó el proyecto en la Cámara baja. No obstante, ambos senadores, como así también Vega, han sabido ser aliados circunstanciales del kirchnerismo en el recinto, por lo que no está claro si apoyarán la iniciativa.
En la hipotética situación de que Juntos por el Cambio logre el milagro y consume la alianza con Weretilneck, Vega y Quintana, aun le faltaría un senador para alcanzar el quórum. Por eso, el bloque opositor también presta atención a Unidad Federal, el sector del peronismo disidente al kirchnerismo en la Cámara alta.
Sin embargo, Unidad Federal aún evalúa el resultado de las últimas elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para saber cómo posicionarse en el Congreso de la Nación, por lo que el apoyo del espacio a Juntos por el Cambio para sancionar la nueva Ley de Alquileres, está muy lejos de estar asegurado.
El problema, es que no se sabe si los senadores que componen Unidad Federal, María Catalfamo, Carlos Espínola, Edgardo Kueider, Guillermo Snopek y Alejandra Vigo, votarán en bloque o por separado. En cuanto a Espínola, Kueider, Vigo y Snopek, operadores de Juntos por el Cambio están en contacto con los cuatro senadores para sondearlos y asegurar el quórum, pero aún nada está confirmado.
Con respecto a Catalfamo, es casi seguro que votará en contra de la nueva Ley de Alquileres, ya que la legisladora rompió con el bloque de Unión por la Patria no por decisión propia, sino por indicación de su jefe político, el gobernador saliente de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, por lo que suele acompañar las decisiones del oficialismo.
Es preciso mencionar que, según establecen las normas legislativas, la nueva Ley de Alquileres tiene un plazo de un año para ser revisada. Si no se aborda antes del 10 de diciembre, el futuro Presidente de la Nación tiene la potestad de convocar a sesiones extraordinarias e incluirla en la agenda.
Si eso no sucede, recién el 1 de marzo, en el inicio de un nuevo año legislativo y con una composición distinta en ambas Cámaras, los senadores podrían votarla. Este es un dato no menor, ya que, de repetirse los resultados de las últimas PASO, tanto el Senado como Diputados quedarán desbalanceados con la presencia de un nuevo protagonista: La Libertad Avanza.
En efecto, si el bloque libertario vuelve a registrar nuevos números, La Libertad Avanza sumaría 8 senadores, lo que complicaría tanto a Juntos por el Cambio como Unión por la Patria el negociar con los bloques intermedios para sesionar en el Senado. Ahora, a contrarreloj, la oposición hace malabares para conseguir los cuatro legisladores restantes para tratar la nueva Ley de Alquileres antes de su vencimiento.
Ley de Alquileres: el proyecto de Juntos por el Cambio
Luego de que el proyecto de reforma de Ley de Alquileres de Juntos por el Cambio obtuviera esta semana la media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación, el interbloque opositordel Senado, reclamó la “urgente” conformación de la comisión de Legislación General para empezar a tratar el tema.
En detalle, la nueva Ley de Alquileres aprobada en Diputados con 125 afirmativos, 112 en contra y 3 abstenciones, estipula volver a los contratos de dos años de duración con actualizaciones cada cuatro meses, basadas en el índice de inflación, en el de precios mayoristas, en el índice de salarios del INDEC o “una combinación”.
De esta manera, la nueva Ley de Alquileres deja sin efecto la actualización anual de los contratos y el indicador que rige en la actualidad, que es un mix que promedia la evolución del IPC y el índice de variación salarial, realizado mes a mes por el Banco Central.





