Tras el estrepitoso fracaso de la ley ómnibus, el Gobierno nacional conducido por Javier Milei decidió no extender las sesiones extraordinarias del Congreso de la Nación, por lo que el Poder Legislativo entra formalmente en vacaciones hasta el próximo 1° de marzo, cuando dé inicio al período de reuniones ordinarias.
Es que, sin haberse aprobado ley alguna, este jueves concluye el período de sesiones extraordinarias del Congreso, que se inició el pasado 26 de diciembre para tratar los 14 proyectos de ley que envió el Ejecutivo nacional.
En ese marco, el Presidente confirmó que hablará ante la Asamblea Legislativa el próximo 1° de marzo, en el inicio de las sesiones ordinarias del Congreso, al tiempo que desmintió los rumores que sostenían que hablaría nuevamente de espaldas al Parlamento.
“Sí, obvio que voy, hay una cuestión de protocolo”, aseguró Milei en declaraciones radiales y agregó: “La asunción podía hacerla donde yo quería, y lo hice de espaldas a los políticos, pero la Asamblea Legislativa, cuando se hace la apertura de las sesiones, es a la asamblea, dentro del recinto”.
De esta manera, el jefe de Estado confirmó lo que muchos ponían en duda en las últimas horas: su participación en el inicio de las sesiones ordinarias y la forma en la que hablaría en el recinto.
Es que, tras el fracaso de la ley ómnibus, que proponía una amplia reforma del Estado, la delegación de facultades legislativas al Poder Ejecutivo y la privatización de unas 30 empresas públicas, las tensiones entre el Gobierno y los congresistas se tensaron aún más, por lo que se sospechaba que el mandatario repetiría la performance el día de su asunción. Sin embargo, en las últimas horas, Milei lo desmintió.
De esta forma, en el horizonte previo sólo queda el llamado a la sesión preparatoria del Senado de la Nación, establecida para el próximo 23 de febrero. En la misma, se van a refrendar las autoridades de la Cámara. Además, el interbloque de Unión por la Patria propondrá a uno de sus integrantes para ocupar la vicepresidencia del segundo cuerpo.
Cabe destacar que, la decisión de no extender las sesiones extraordinarias se toma en el medio del debate entre la oposición y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para conformar la comisión Bicameral para tratar la validez del decreto de necesidad y urgencia (DNU) n° 70/2023 para desregular la economía del presidente Javier Milei.
Lo que sucede es que, Menem no definió la aprobación de los ocho representantes de la Cámara Baja para la comisión Bicameral, porque el interbloque de Unión por la Patria pidió cuatro sillas. Sin embargo, desde La Libertad Avanza entienden que sólo les corresponde tres.
Por su parte, en el Senado existió la misma discusión respecto a la proporcionalidad de la representación, ya que la vicepresidente de la Nación, Victoria Villarruel, decidió que Unión por la Patria tenga solo tres lugares, por lo que avanzó en los nombramientos.
Dicha dilatación en la conformación de la comisión Bicameral es entendida por la oposición como una estrategia del oficialismo para evitar una posible derogación del DNU por el Poder Legislativo.
“Esperan a que la Corte Suprema de Justicia defina la constitucionalidad o no respecto de las presentaciones realizadas por gobernadores porque extienden los plazos ya que los jueces no son proclives a rápida definiciones y mientras tanto el DNU es de aplicación”, explicó un diputado de la oposición.
En esa línea es que la vicepresidenta de la Nación y presidenta de la Cámara de Senadores, volvió a hacer caso omiso al pedido de Unión por la Patria y no convocó una sesión para este jueves, como había pedido el bloque kirchnerista con el fin de llevar a recinto el DNU.
Es preciso señalar que, la decisión de debatir en el recinto la validez del DNU cuenta con el apoyo de los bloques dialoguistas que, aunque públicamente esgrimen críticas al decreto, no quieren quedar expuestos votando en tándem con el kirchnerismo.





