El gremio ferroviario La Fraternidad acató la conciliación obligatoria que dictó el Gobierno y detuvieron así, el paro que se iba a realizar este martes a partir de las 00 horas por el reclamo salarial e iba a afectar a las líneas Sarmiento, Roca, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte y Tren de la Costa en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), entre otros.
En rigor, tras la profundización del reclamo de La Fraternidad para exigir una mejora salarial, las formaciones de trenes de todo el territorio nacional iban a funcionar con la velocidad reducida a la mitad, es decir a 30 kilómetros por hora.
Si bien a principios de mes el jefe de Gabinete Guillermo Francos logró desactivar el paro de trenes pactado por La Fraternidad, la falta de respuestas del Gobierno nacional generó que el gremio conducido por Omar Maturano no dé el brazo a torcer y considere llevar a cabo una nueva medida de fuerza, que se sostuvo hasta última hora del lunes.
En efecto, el Gobierno nacional a través de la Secretaría de Trabajo notificó a La Fraternidad a medianoche de este lunes, que finalmente acató el gremio que conduce Maturano y se confirmó que los trenes funcionarían con la velocidad y cronograma habitual.
“La decisión se fundamentó en la postergación de la medida de fuerza de forma oportuna anunciada para el pasado 4 de junio, lo que había sido solicitado por el Gobierno, pero luego de cuatro reuniones paritarias consecutivas no hubo acuerdo alguno a pesar de que el gremio demostró la mejor de las predisposiciones para lograrlo”, indicó Maturano.
En ese documento, el gremialista aseguró que “la paciencia tiene un límite” y señaló que La Fraternidad decidió aplicar para este jueves “un tope de velocidad en todas las formaciones de hasta 30 kilómetros por hora en la circulación de trenes en todo el territorio”.
“La voluntad negociadora del sindicato no fue efectiva, ya que el sector empresario tuvo más de 15 días para mejorar una propuesta salarial que reflejase los índices inflacionarios para mantener el poder adquisitivo alimentario, que está siendo licuado de manera sistemática desde enero de este año”, sentenció Maturano.
Vale recordar que, La Fraternidad ya realizó una reducción en el servicio de trenes el pasado 30 de mayo, fecha en la que adelantaron que emplearían un paro de 24 horas si no reciben un aumento salarial por parte del Gobierno nacional. Dicha medida de fuerza fue la que Francos logró evitar, pero ahora el sindicato vuelve a la carga frente al poco diálogo con el Ejecutivo.
En ese sentido, esta será la tercer medida de fuerza que desarrollará La Fraternidad en este 2024, ya que, sumada a la reducción de servicio del pasado 30 de mayo, el 21 de febrero el gremio llevó a cabo un paro total de trenes, también en reclamo a mejoras salariales.
En esa oportunidad, Maturano aseguró que la medida de fuerza es producto de la “imposibilidad de alcanzar un acuerdo salarial” que le permita a los trabajadores del sector recuperar el poder adquisitivo y por la falta de inversión en “material rodante e infraestructura ferroviaria”.
“No queremos aumento del sueldo, queremos empatar la inflación. “Durante la gestión de Javier Milei hubo un recorte del 59% del presupuesto ferroviario y existen problemas para conseguir insumos básicos para el normal funcionamiento de las distintas líneas que circulan por el AMBA”, afirmó Maturano.





