A un mes y medio del cierre del periodo ordinario de la Legislatura bonaerense, el gobierno de Axel Kicillof comenzó a mover los engranajes para realizar una sesión extraordinaria con motivo de darle tratamiento a un pelotón de proyectos que quedaron pendientes del 2023 y corren riesgo de perder estado parlamentario.
De acuerdo a lo que pudo reconstruir este medio, si bien se baraja como fecha tentativa el 20 de febrero que viene, de momento no fue confirmada la convocatoria desde la presidencia de la Cámara de Diputados bonaerense. Sin embargo, ya hay conversaciones entre el oficialismo y la oposición para tratar proyectos que vengan con despacho de comisión.
“Quedamos en tratar alguna ley con dictamen de comisión que no sea complicada y los proyectos que nos quedaron pendientes del año pasado que tenemos que sacar”, explicó uno de los presidentes de bloque de la oposición a Diputados Bonaerenses, aunque confío que aún el temario no está definido.
Además, desde el oficialismo preparan algunas modificaciones reglamentarias para abrirle paso a las negociaciones por la conformación de las 46 comisiones permanentes que funcionan en la Cámara de Diputados, que preside Alejandro Dichiara, y las 26 que tienen asiento en el Senado bonaerense, a cargo de Verónica Magario.
Por estas horas se especula con cambios en la integración de algunas comisiones clave para ampliar la representación, ante la fragmentación de las bancadas opositoras en la Cámara baja. Entre ellas, se analiza aumentar los miembros de Legislación General, que junto a Asuntos Constitucional y Acuerdos y Presupuesto e Impuestos, son las más relevantes.
“Quieren llevar la cantidad de miembros de la comisión de Legislación General a 15, y algunas modificaciones reglamentarias de la Cámara que serían menores”, detalló otro presidente de bancada opositora, que participa de las primeras conversaciones para retomar la actividad parlamentaria.
De están manera, quedarían relegados los trascendidos que hablaban de una intención del bloque de Unión por la Patria de avanzar con el proyecto de creación de una empresa estatal para la producción de medicamentos, que fue bloqueado a fin de año durante el tratamiento de la Ley Fiscal Impositiva y el pedido de endeudamiento de Kicillof.
En diálogo con Diputados bonaerenses, fuentes de la bancada del radicalismo confiaron que no estuvieron de acuerdo con “semejante acción política en dos artículos”. “Nos pareció disparatado, pero si planteamos que se puede pensar en una proyección para más adelante. Por ahora no pueden manejar ni el IOMA ”, aseguraron.
“En ningún momento se habló que había consenso para avanzar a principio de año”, advirtió a este medio un legislador del Pro, ante la consulta por la posible inclusión del proyecto para la creación de una empresa estatal que tenga entre sus funciones la producción de medicamentos. En efecto, los amarillos fueron los que más resistencia ofrecieron al respecto.
Aunque es prematura la definición de un temario para la posible sesión extraordinaria del 20 de febrero en la Cámara de Diputados bonaerense, es de esperar que desde el interbloque de Juntos quieran llevar al recinto el conflicto del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), por la falta de cobertura médica en varios municipios.
Desde las distintas bancadas opositoras presentaron una batería de proyectos, que van desde pedidos de informes, de auditorias e interpelaciones del presidente del IOMA, Homero Giles, que como reveló en exclusiva este medio, este jueves estuvo reunido en la Legislatura bonaerense, casi en secreto, con el jefe del bloque de Unión por la Patria, Facundo Tignanelli.
Según supo este medio, las bancadas de Juntos por el Cambio empatizan con la intención del titular de la Cámara de Diputados, el montehermoseño Alejandra Dichiara, de exhibir una “Camara activa” con sesiones todos los meses, después del magro 150° periodo de sesiones ordinarias, atravesado por el extenso proceso electoral y el escándalo del caso Julio “Chocolate” Rigau.
De qué trata el proyecto de Kicillof para producir medicamentos
Vale recordar que, la Ley de Creación del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense consiste, principalmente, en crear una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM) cuyos objetivos serían investigar, desarrollar, producir, importar, exportar, comprar, vender, distribuir y comercializar los productos derivados de los fármacos.
Según explicita el proyecto enviado por Kicillof a la Legislatura bonaerense, la fábrica de medicamentos produciría vacunas, insumos, productos médicos, equipamiento, ingredientes farmacéuticos activos, estándares primarios y secundarios para control de calidad de la producción, insumos médicos odontológicos, productos domisanitarios y cualquier otro producto necesario para la salud.
Entre los medios para lograr ese objetivo, se encuentra el de celebrar todo tipo de contratos con entidades públicas o privadas, incluidos contratos de trabajo y contrataciones interadministrativas, sin la necesidad de autorización del Poder Ejecutivo.
Además, otro de los objetivos de la creación de la SAPEM, es garantizar la asistencia sanitaria ante urgencias o emergencias, la logística y transporte de usuarios y usuarias del sistema de salud como lo son los traslados pre hospitalarios e inter hospitalarios, la logística y transporte de insumos críticos del sistema de salud, y el manejo de un sistema de información integral de Emergencias en Salud.





