Pese a la notoriedad que tuvo el acto organizado por el Papa Francisco este lunes en El Vaticano para conmemorar el 40° aniversario del Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile, el presidente de la Nación, Javier Milei, decidió no participar del evento al no enviar a la Santa Sede al canciller Gerardo Werthein, en un gesto que tensa más la relación entre el Jefe de Estado y el Sumo Pontífice.
Resulta que, mientras que el mandatario chileno, Gabriel Boric, hizo viajar esta tarde a El Vaticano a su ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, la gestión de Milei solo estuvo representada por el embajador ante la Santa Sede, Luis Pablo Blentramino. Este último, tiene un cargo excesivamente inferior que el de canciller, por lo que desde la cúpula de la Iglesia miran con desdén la decisión del líder libertario.
Si bien desde Casa Rosada le bajaron el precio a la movida de Milei contra el Papa Francisco al calificar de “excelente” y de “bárbara” el vínculo entre ambos, la realidad es que la relación desde El Vaticano y Casa Rosada es sumamente fría, más teniendo en cuenta el fuerte prontuario que tiene el fundador de La Libertad Avanza con Jorge Bergoglio.
Las sospechas de un más que obvio alejamiento se confirman aún más si se tiene en cuenta que este mediodía el Papa Francisco nombró a la expresidenta Cristina Kirchner, al recordar que en 2009, en el aniversario 25° el Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile, la dirigente peronista y la por entonces presidenta chilena Michelle Bachelet estuvieron junto con el ahora exPapa Benedicto XVI.

Incluso, el Papa Francisco este lunes también tocó el tema del conflicto bélico que enfrentan a Israel, nación aliada de Milei, y Palestina, uno de los acérrimos enemigos políticos de la gestión libertaria. “Hay dos fracasos de la humanidad: Ucrania y Palestina, donde se sufre, donde la prepotencia del invasor prima sobre el diálogo”, señaló Bergoglio, dichos que se encuentran en las antípodas del pensamiento del Presidente argentino.
La crónica del conflicto entre Milei y el Papa Francisco
En plena campaña electoral 2023, luego de haber sido el candidato más votado en las primarias, en las redes comenzó a viralizarse un vídeo de Milei de noviembre de 2020 en el que, en medio de una entrevista televisiva, calificó al Papa Francisco “el representante del maligno en la Tierra, un jesuita que promueve el comunismo y un personaje impresentable y nefasto”.
Un tiempo más tarde, acorralado en el balotaje presidencial en el que se enfrentó al postulante peronista Sergio Massa, Milei confesó públicamente que le tuvo que enviar un pedido disculpas al Papa Francisco. “Parece que estás poco informado, porque ya había pedido perdón por eso, y lo volvería a hacer, porque no tengo problema en eso, si me equivoco no tengo problema en repetir que estoy arrepentido” contestó.
Si bien en enero Milei invitó al Papa Francisco a venir a Argentina, país que nunca visitó desde que fue elegido como Sumo Pontífice, e incluso se entrevistó en privado con él en febrero, las polémicas siguieron creciendo. Justamente, días después de la reunión en El Vaticano, el Gobierno libertario cuestionó los dichos de Bergoglio sobre el rol del Estado y la justicia social: “A muchos millones de argentinos el bendito Estado presente evidentemente les ha quitado todo y no les ha dado absolutamente nada”.

En junio, el Papa Francisco se reunió con uno de los principales enemigos políticos de Milei, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, en lo que fue tomado un guiño desde el líder religioso para con el kirchnerismo. Incluso, previo al encuentro con el mandatario provincial, el Jefe de Estado de El Vaticano posó con una bandera en defensa de Aerolíneas Argentinas, empresa estatal que el Presidente pretende desguazar.
Hasta antes del faltazo que Milei le pegó al Papa Francisco esta tarde, el último capítulo de esta historia había acontecido a finales de septiembre cuando, en conmemoración de los diez años del primer encuentro de los Movimientos Populares, Bergoglio criticó a la gestión libertaria por la represión policial durante una marcha de los jubilados, denunció un pedido de coima de un funcionario nacional a un empresario extranjero y cuestionó al expresidente conservador Julio Argentino Roca.
“Que nadie nos robe la memoria histórica y el sentido de pertenencia a un pueblo. Aun la memoria histórica de las cosas salvajes. Nosotros los argentinos, que tenemos solo 600.000 aborígenes sobre 46 millones de personas, acordémonos de Roca que les cortó la cabeza a todos los aborígenes, una cosa vergonzosa. Memoria histórica total”, declaró el Papa Francisco.
Si bien Milei no respondió públicamente a estas palabras, sí lo hizo su lacayo en la Legislatura bonaerense, el jefe de la bancada de diputados libertarios Agustín Romo, quien trató al Papa Francisco de “comunista” y “cipayo traidor” . “Cuando pensabas que este forro no podía caer más bajo, te sorprende de nuevo”, señaló el diputado en aquella ocasión.





