Alberto Fernández encabeza la reapertura de Fanazul

Alberto Fernández será el orador principal en la reapertura de Fanazul, la fábrica militar cerrada durante el gobierno de Macri.

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Este viernes, a partir de las 11:30 horas, Alberto Fernández se hará presente en la localidad bonaerense de Azul, donde encabezará el acto inaugural de la reapertura de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos (Fanazul) junto al ministro de Defensa, Jorge Taiana, y el director de Fabricaciones Militares Sociedad del Estado, Iván Durigón.

Cabe destacar que, hasta el momento, Fanazul tiene tres proyectos estratégicos aprobados para comenzar a trabajar, que son la reactivación de la planta de Nitroglicerina y Mastermix, la instalación de una Planta de Destrucción de Chalecos de Seguridad, Servicio de Destrucción de Explosivos y Desmilitarización, y la carga de proyectiles.

Es correcto mencionar que, todos los proyectos que llevará a cabo la fábrica de Fanazul a partir de este viernes, cuando Alberto Fernández anuncie su reapertura oficial, tienen como premisa operar bajo estándares de Salud, Higiene y Medio Ambiente, con el aval de todas las autoridades provinciales y nacionales de dichas áreas.

Es preciso recordar que, la reapertura de la fábrica de Fanazul, que se encuentra ubicada en el kilómetro 9 de la Ruta Provincial 80, es un paso clave para el Gobierno de Alberto Fernández, ya que la empresa fue cerrada en 2017, durante la gestión liderada por Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, bajo el argumento de “reducción de gastos”.    

En ese momento, los trabajadores de Fanazul iniciaron un plan de lucha por la recuperación de la fábrica que constó con más de tres años de acampes, cortes en las rutas 51, 3 y 226, dos movilizaciones masivas desde Azul hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), y la conformación de un comité de crisis entre los mismos resistentes.

En este sentido, la llegada de Alberto Fernández a Azul, para poner en valor y nuevamente en funcionamiento a Fanazul, que generará nuevos puestos de trabajo para los habitantes de las localidades linderas, es otra muestra del Gobierno de la apuesta por el desarrollo de productos de carácter nacional.

De esta manera, Durigón destacó que la reapertura de Fanazul se basa en dos grandes principios, que son la “recuperación de una fábrica que funcionaba perfecto hasta el momento del cierre, y la soberanía que le brindará a la Argentina una vez que retome sus actividades y producción de manera habitual”.

Según expresó el director de Fabricaciones Militares Sociedad del Estado, Fanazul era una de las pocas fábricas que, a nivel regional, podía producir trinitrotolueno (TNT), que es un explosivo para municiones de alto calibre que no todas las empresas pueden desarrollar, debido al cuidado que esos productos merecen.

Por último, Durigón recalcó que, así como la decisión del cierre de la fábrica militar de Azul en 2017 tuvo un carácter político, la reapertura también cuenta con esos condimentos, y los trabajadores que nunca abandonaron el plan de lucha son los protagonistas principales de este logro que, este viernes, se verá materializado en la puesta en funcionamiento del establecimiento.

Fanazul: una fábrica con historia

La fábrica militar de Fanazul, que fue inaugurada en 1946, a pocos meses de la asunción como presidente de Juan Domingo Perón, se dedicó desde sus inicios a producir bienes y servicios para la defensa, la minería y otras actividades relacionadas, así como también estuvo abocada al abastecimiento de TNT, llegando a ser la única productora en Sudamérica.

En este sentido, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Kirchner, entre el 2003 y el 2015, Fanazul fue reactivada, luego de un fallido intento de privatización en la gestión de Carlos Menem, incorporando personal e inversiones varias, que la colocaron como una de las empresas productoras de explosivos más importantes de la región.

La inversión que Fanazul recibió durante los gobiernos de los Kirchner fue tanta que, para el 2015, la fábrica contaba con cinco plantas productivas dentro de la misma unidad: la de nitroglicerina, la de trinitrotolueno, la de emulsiones explosivas, la planta de proyectiles, y el servicio de destrucción de materiales explosivos.

Este proceso productivo iniciado en 2003 con la asunción de Néstor Kirchner, fue interrumpido en 2017, cuando el gobierno que lideraba Cambiemos, con Mauricio Macri en la nación y María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, determinó el cierre de la fábrica militar con el objetivo de “achicar los gastos del Estado”.

En ese preciso instante, y luego de que más de 200 trabajadores recibieran la notificación del despido, los obreros iniciaron un plan de lucha intensivo, que no frenó hasta los inicios del 2020, cuando el gobierno de Alberto Fernández anunció la reapertura y la puesta en valor de Fanazul.  

A pesar de la buena voluntad del Gobierno nacional y provincial de reconstruir Fanazul, la pandemia por coronavirus retrasó el proceso de la puesta en valor de la fábrica militar, ya que todos los recursos del Estado estuvieron puestos en la crisis sanitaria, pero sin perder el rumbo de que, una vez sorteadas las dificultades, la empresa volvería a funcionar.

Ahora, tras años de paralización, Fanazul se prepara para elaborar el Mastermix, un tipo de explosivo que fue encargado por Perú, y que comenzará a ser exportado una vez que la fábrica logre estabilizar la producción y llegar a 78 toneladas por mes.

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