Cuatro de los cinco gremios que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) encabezan este martes un nuevo paro que afectará el dictado de clases en gran parte de las escuelas de la provincia de Buenos Aires. La medida de fuerza fue convocada en reclamo de mejoras salariales, así como un pedido para que se detenga la creciente violencia en las aulas.
La protesta fue confirmada por la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (SUTEBA) y la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA), por lo que se prevé un alto nivel de adhesión en el sistema educativo bonaerense.
A través de un breve comunicado, las organizaciones sindicales señalaron que el paro de docentes bonaerenses se llevará adelante “en rechazo a la situación crítica que atraviesa la educación en la provincia de Buenos Aires” y remarcaron que la medida busca visibilizar una serie de reclamos que, según sostienen, continúan sin respuesta por parte del Gobierno de Axel Kicillof.
En ese sentido, los gremios que nuclean a los docentes bonaerenses exigieron una convocatoria urgente a paritarias con una propuesta salarial que permita recuperar el poder adquisitivo de los educadores, al tiempo que rechazaron la sobrecarga laboral, denunciaron el desfinanciamiento de la educación técnica que lleva a cabo el Gobierno nacional, y expresaron su oposición a una eventual reforma previsional.
En la misma línea, las organizaciones sindicales reclamaron que se garanticen las prestaciones del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), otro de los puntos que es motivo de cuestionamientos por parte de distintos sectores de trabajadores estatales de la provincia de Buenos Aires como así también de afiliados voluntarios de la mutual.

El paro de docentes bonaerenses también se da en un contexto de creciente preocupación por los hechos de violencia registrados en establecimientos educativos de la provincia. Días atrás, los docentes de Moreno realizaron una jornada de protesta luego de que una maestra de la Escuela Primaria N.º 29 de La Reja Grande fuera agredida físicamente por la madre de un alumno dentro del establecimiento durante el horario de clases.
Tras ese episodio, la directora general de Cultura y Educación bonaerense, Flavia Terigi, repudió el ataque y sostuvo que la Provincia observa con preocupación el aumento de este tipo de situaciones. “Desde la Dirección rechazamos completamente las actitudes violentas hacia cualquier integrante de la comunidad escolar. Nos preocupa especialmente que este tipo de situaciones empiecen a producirse porque aparecen como oleadas”, afirmó.
En ese marco, la funcionaria de Axel Kicillof consideró que la escuela refleja problemáticas presentes en la sociedad, y señaló que el incremento de la violencia también repercute dentro de las aulas. Además, Terigi recordó que la Provincia cuenta con un protocolo para prevenir y abordar estos conflictos, aunque remarcó que cuando una agresión provoca lesiones a una persona “estamos frente a una falta grave y eventualmente ante un delito, por lo que la Justicia también debe intervenir”.
Con este nuevo paro, los gremios de docentes bonaerenses vuelven a poner en agenda tanto la discusión salarial como las condiciones laborales y de seguridad en las escuelas, en un escenario marcado por las negociaciones paritarias y por una creciente preocupación por la conflictividad dentro de las comunidades educativas.
Docentes bonaerenses convocaron un paro en medio de la tensión por las paritarias
El gobierno de Axel Kicillof volvió a cerrar una semana sin convocar a los gremios de estatales y docentes bonaerenses para retomar la discusión salarial, en medio de un clima de creciente tensión por la pérdida del poder adquisitivo. La dirigencia sindical esperaba un llamado del Ejecutivo para destrabar la negociación, pero la administración provincial no formalizó ninguna fecha y volvió a estirar las paritarias.

Las últimas reuniones entre la Provincia y los sindicatos tuvieron lugar el 11 y 12 de junio pasados, primero con los representantes de la administración central y luego con los docentes bonaerenses. En ambos encuentros, los ministros de Economía, Pablo López; y de la cartera de Trabajo bonaerense, Walter Correa escucharon los reclamos salariales, pero no pusieron sobre la mesa una propuesta concreta de recomposición, pese al vencimiento del último tramo del acuerdo paritario.
El malestar sindical escaló porque el Gobierno bonaerense liquidó los salarios de junio sin aumento. Esta decisión dejó la discusión salarial de fondo para julio y acrecentó la presión sobre las conducciones gremiales, que enfrentan reclamos internos cada vez más fuertes para endurecer la postura frente al Estado provincial.
En ese marco, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) bonaerense pidió la reapertura “urgente” de la negociación salarial y le marcó a la gestión de Kicillof el deterioro de los ingresos estatales. El gremio que conduce Claudio Arévalo, que mantiene una relación política cercana con el oficialismo provincial, advirtió que existe “mucho malestar” entre los trabajadores y reclamó una respuesta para recuperar el poder de compra.





