Una encuesta nacional de Endeudamiento y Cuidados realizada por el Ministerio de Economía y el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) arrojó que los hogares encabezados por mujeres son los más afectados por el fenómeno del endeudamiento, que creció exponencialmente en el último tiempo.
Es que, la expansión del crédito a través de billeteras virtuales y otros proveedores no financieros amplió el acceso al financiamiento para sectores históricamente desbancarizados, pero también expuso a nuevos riesgos a quienes cuentan con ingresos más inestables
En ese marco, el informe advirtió que las mujeres con responsabilidades de cuidado presentan mayores niveles de endeudamiento y una exposición más alta a situaciones de vulnerabilidad financiera.
Además, en los sectores populares, las dificultades para afrontar las deudas suelen trasladarse a la vida cotidiana, generando situaciones de estrés que afectan tanto la organización familiar como las tareas de cuidado.
Si bien esta trama de asfixia financiera comenzó a gestarse en 2018, la crisis se agudizó drásticamente durante 2025 ante el desplome de los ingresos reales, pisados por la gestión de Javier Milei, y la necesidad de sostener niveles mínimos de consumo.
Por caso, ya en 2021, la encuesta de los mismos organismos advertía que casi tres de cada cuatro hogares con responsabilidades de cuidado encabezados por mujeres recurrían a la deuda para financiar gastos esenciales.
“La combinación estructural de salarios más bajos y la sobrecarga del trabajo no remunerado las vuelve crónicamente más propensas a caer en la morosidad”, alegaron desde el Ministerio de Economía y el CEPA.
Ahora, la misma encuesta advirtió que las mujeres recurren con mayor frecuencia a préstamos de familiares, amistades o redes informales de financiamiento. A diferencia de una deuda formal, estas obligaciones involucran también vínculos afectivos y comunitarios, lo que agrega nuevas presiones a quienes ya enfrentan dificultades económicas.
Por caso, en los barrios populares, distintas organizaciones sociales alertan que el endeudamiento impacta cada vez más sobre la salud mental, la autonomía económica y las posibilidades de proyectar una vida libre de violencias.
“No es casual, entonces, que la relación entre deuda, género y cuidados haya comenzado a ocupar un lugar creciente en la agenda pública y feminista”, concluyeron desde los organismos.





