sábado, junio 15, 2024

El equilibrio de poder de la nueva Legislatura bonaerense: escenarios, claves y desafíos

Las elecciones generales dejaron a la Legislatura bonaerense en las puertas de un nuevo equilibrio de poder. El viento a favor para Kicillof, la posible ruptura de JxC, la fragmentación libertaria y el desafío de recomponer el tejido institucional.

(*) Por Juan Manuel Negri

A fuerza de los casi 45 puntos que cosechó en estas elecciones generales 2023, el reelecto gobernador bonaerense, Axel Kicillof, logró modificar la foto de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y colocar a Unión por la Patria (UxP) como primera minoría en el Senado y compartir esa misma prerrogativa con Juntos por el Cambio (JxC) en la Cámara de Diputados.

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Pero, aunque el peronismo se quedó con 29 de las bancas en juego en la Legislatura bonaerense, el mayor lote de parlamentarios, y consiguió imponerse en siete de las ocho secciones electorales de la provincia de Buenos Aires, entre ellas varias esquivas como la Cuarta, Quinta, Séptima y Octava, en su nuevo período de gobierno que iniciará el 11 de diciembre que viene, el mandatario tampoco contará con mayorías propias. 

En ese sentido, Kicillof nuevamente enfrentará el desafío de pavimentar consensos que le permitan enderezar una Legislatura bonaerense completamente atravesada por la grieta política, tristemente paralizada y fuertemente cuestionada por el escándalo de las tarjetas de débito, que tienen como protagonista al puntero, Julio “Chocolate” Rigau. Se trata de una cuenta pendiente que arrastra el Gobernador a lo largo de su primera administración al frente de la provincia de Buenos Aires, en la que el parlamento provincial, en general, no le ofreció buenas noticias.

Sin embargo, Kicillof podría contar con viento a favor para concretar esa empresa si es que finalmente JxC se termina por romper producto del naufragio electoral en que incurrió en estas elecciones generales 2023, una posibilidad que tempranamente adelantó el autor de esta columna el 30 de agosto pasado en una nota de opinión titulada “¿Se rompe Juntos por el Cambio?”, cuando todavía el tema no dominaba las portadas de los principales medios de comunicación, como ocurre en estos días post electorales.

Ocurre que, como analizó Diputados Bonaerenses, UxP contará con un bloque de 21 senadores, JxC con uno de 20 y La Libertad Avanza (LLA) con uno de 5, mientras que en diputados el peronismo contará con una bancada de 37, JxC con una de igual número y LLA con una de 16, si es que consigue encolumnar a los 3 legisladores libertarios que hoy tienen banca en la Cámara baja. En este escenario, UxP no tendría ni mayoría, ni quórum propio, en ninguno de los dos recintos emplazados en La Plata.

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Por ese motivo, en Gobernación se ilusionan con una posible fractura de Juntos por el Cambio y de sus respectivos bloques en la Legislatura bonaerense, una fragmentación que le facilitaría considerablemente las negociaciones a Kicillof, que contaría con varios mostradores a la hora de colectar voluntades para empujar los proyectos de ley que llevan estampada su firma.

Será por eso que, rápidos de reflejos, Kicillof y su vice y presidenta del Senado, Verónica Magario, horas después de festejar la victoria en las urnas, aprovecharon la conferencia que bridaron en el Salón Dorado de la Gobernación para convocar a la oposición a “construir consensos” para “acelerar” el tratamiento de leyes en la Legislatura bonaerense y, consultados sobre una eventual ruptura de JxC, admitieron que ya hubo “llamados”, que se puede dar un “paso importante” y que “hay una oportunidad para aprovechar”. El mandatario y su vice, se refirieron puntualmente a la UCR bonaerense, que contará con 12 diputados y 6 senadores que podría garantizarle el quórum y los votos a UxP.

El desempeño en las urnas del líder de LLA, Javier Milei, podría colaborar con la implosión de los para nada despreciables bloques parlamentarios bonaerenses de JxC, a los que el peronismo pudo o no supo partir durante estos cuatro años de mandato de Kicillof. Si bien las bancadas de la coalición opositora atravesaron momentos de suma tensión, como ocurrió durante la votación de la reforma de la ley de reelecciones indefinidas, cuando uno de sus integrantes PRO inició una verdadera caza de brujas, y como pasó con el nombramiento del kicillofista, Federico Thea, al frente del Tribunal de Cuentas, lograron permanecer unidos.

Dicho sea de paso, esta perspectiva, también valida una de las ideas propuestas por el autor de esta columna en una nota de opinión publicada el 16 de agosto pasado, titulada “Cristina Kirchner, la gran ganadora de las PASO”, que postula la chance de que la Vicepresidenta esté detrás del fenómeno Milei, una lectura más que vigente por estas horas, donde el armado de JxC parece tener fecha de vencimiento cercana.

Así, la ruptura de la coalición opositora, sin duda, le reportaría a Kicillof tomar las riendas de una Legislatura bonaerense, que le trajo reiterados dolores de cabeza y en la que duermen, desde hace tiempo, decenas de proyectos de ley impulsados por el Poder Ejecutivo. El Gobernador le prende velas a JxC, dado que si la coalición opositora no se rompe enfrentaría un escenario muy similar al que transita en la actualidad en ambas Cámaras legislativas.

Nueva Legislatura bonaerense: el factor libertario

Pese a esto, la implosión de JxC no sería el único escenario auspicioso para Kicillof y para UxP en la Legislatura bonaerense, ya que también cuenta con la posibilidad de una fragmentación de las bancadas de LLA, que cuentan con un rejunte de parlamentarios que resultaron electos en estos comicios generales 2023 y que provienen de diferentes extracciones que hay que ver si efectivamente llegan a cuajar.

Por caso, sólo por mencionar algunos ejemplos, dentro de los 18 legisladores libertarios que resultaron electos, se encuentran el exfuncionario bonaerense, Fabián Luayza, el presidente del Partido Renovador Federal, Gustavo Cuervo, que en 2015 apoyó la candidatura de Sergio Massa, el exrenovador, Alejandro Carrancio, y el exasesor legal de la AFIP en tiempos de Cristina Kirchner, Sergio Raúl Vargas.

Además, como botón de muestra de la probable fragmentación, está la dinámica en que incurrieron los tres libertarios que ocupan una banca en la Legislatura bonaerense, Nahuel Sotelo, Constanza Moragues y Guillermo Castello, que conforman monobloques diferentes, trabajan de manera descoordinada y, en algunas oportunidades, se trenzaron en verdaderas internas intestinas.

Asimismo, LLA, que ya atraviesa algunos cortocircuitos por los resultados del domingo 22 de octubre, enfrentara una disputa para definir quiénes se quedarán con la jefatura de bloque en ambos recintos de la Legislatura bonaerense, pulseada que también podría dejar heridos, que terminen por cortarse solos.

En suma, este escenario de probable dispersión opositora, tanto de JxC como de LLA, esperanza a Kicillof, que al parecer enfrenta el reto de “construir rompiendo” en una Legislatura bonaerense, que golpea las puertas de un nuevo equilibrio de poder.

Desafíos institucionales de la nueva Legislatura bonaerense

En medio de la reconfiguración de poder en el parlamento de la provincia de Buenos Aires, las fuerzas políticas que lo integran y el propio gobernador, Kicillof, enfrentarán el urgente desafío de empezar a recomponer el tejido institucional que se viene degradando sistemáticamente por un manejo laxo, arbitrario y discrecional de los recursos públicos, que expuso con crudeza el caso de “Chocolate” Rigau.

Ocurre que, el presupuesto de la Legislatura bonaerense, a lo largo de las dos últimas dos décadas experimentó un crecimiento verdaderamente exponencial que, es justo decirlo, bajo ninguna de las últimas administraciones contó con los debidos mecanismos de contralor administrativos, hecho que degrada la representación democrática.

Por estas horas, en La Plata se destinan unos $62.130 millones anuales para el ¿funcionamiento? de ambas Cámaras, partidas muy superiores a las que cuenta, por ejemplo la capital de la provincia de Buenos Aires, en la que residen casi un millón de habitantes. Vale mencionar que, son los mismos parlamentarios los que definen el presupuesto de la Legislatura bonaerense y que se trata de una de las pocas leyes que no pueden ser vetadas por el Gobernador o Gobernadora en funciones, todo un dato.

En paralelo, como se explicó en reiteradas oportunidades en esta columna, la actividad de la Legislatura bonaerense viene en un profundo declive, que no sólo afectó a la administración de Axel Kicillof, sino también a la de su antecesora María Eugenia Vidal, entre las que se disputan el pergamino de haber transitado los años con menor movimiento desde el retorno de la democracia.

La Legislatura bonaerense tiene el desafío de recomponer su tejido institucional.
La Legislatura bonaerense tiene el desafío de recomponer su tejido institucional.

En este 2023, la Cámara de Diputados bonaerense llevó adelante una sola sesión ordinaria, mientras que el Senado realizó apenas dos y las comisiones permanentes de trabajo permanecen paralizadas, datos que debería ruborizar a cualquier legislador.

Lamentablemente, la Legislatura bonaerense está lejos de ser una institución que genere aportes de relevancia al debate público y, mucho menos, de estar abocada en brindar soluciones para algunos de los problemas estructurales que enfrenta la vasta provincia de Buenos Aires.

En medio del escándalo de las tarjetas de débito, la bancada de Juntos por el Cambio propuso avanzar en la discusión de una reforma de la Constitución de la provincia de Buenos Aires con el objeto de ir hacia un sistema unicameral en el territorio bonaerense, que Kicillof, disconforme con el funcionamiento parlamentario, se mostró dispuesto a discutir.

El nuevo equilibrio de poder que se abre en los recintos de La Plata, además de reportarle los mencionados posibles beneficios políticos a Kicillof, se convierte en una buena oportunidad para que la política de la provincia de Buenos Aires empiece a transitar el camino de recomponer el tejido institucional de la vapuleada Legislatura bonaerense.

(*) El autor es director del diario digital Diputados Bonaerenses.

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