El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo sus proyecciones de crecimiento para Argentina en el último informe del “Panorama Económico Mundial” (WEO), presentado en Bruselas. El organismo estimó una expansión del 4% tanto para 2026 como para 2027, cifras que ubican al país por encima del promedio global y de las principales economías de América Latina.
De acuerdo con el reporte, esas tasas superan las previsiones para Brasil, que desaceleraría al 1,6% en 2026 antes de repuntar a 2,3% en 2027, y para México, que crecería 1,5% y 2,1% en esos mismos años. En el contexto regional, el FMI señaló que América Latina y el Caribe crecerán 2,2% en 2026 y 2,7% en 2027.
En un ranking que incluye a 30 de las principales economías del mundo, Argentina se ubicaría como la undécima de mayor crecimiento en 2026, detrás de países como India, Filipinas, Indonesia, Egipto, Arabia Saudita, China, Malasia y Turquía. Según el organismo, estas proyecciones reflejan una recuperación por encima del promedio internacional.
El informe se conoció en un momento clave para la relación entre Argentina y el FMI, ya que el país espera la segunda revisión del programa acordado en abril de 2025. Cabe precisar que, la misión del organismo a Buenos Aires está prevista para “en algún momento de febrero”, según confirmó la directora de comunicación, Julie Kozack.
En ese marco, el Fondo destacó los avances del Banco Central en la acumulación de reservas durante el inicio de 2026, con compras sostenidas en las últimas ruedas. Desde el organismo valoraron ese desempeño como un punto positivo dentro del seguimiento del programa.

A nivel global, el FMI describió un escenario de crecimiento “firme”, aunque atravesado por presiones contrapuestas. El desempeño de la economía mundial responde, según el organismo, al equilibrio entre el impulso de la inversión tecnológica y la adaptación del sector privado, frente a los efectos negativos de las políticas proteccionistas y la incertidumbre comercial.
El informe del FMI señaló que los obstáculos derivados de los cambios en las políticas comerciales, en particular por la guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos, se ven compensados por el avance de la inversión en tecnología, incluida la inteligencia artificial, sobre todo en América del Norte y Asia, además del apoyo fiscal y monetario.
En ese contexto, el FMI mejoró la previsión de crecimiento para Estados Unidos, impulsada por la política fiscal y una menor tasa de interés oficial. Para 2026, proyectó una expansión del 2,4%, mientras que para 2027 estimó un crecimiento del 2%.
Sin embargo, el organismo advirtió que podrían resurgir tensiones comerciales, especialmente si se imponen nuevos aranceles o restricciones a insumos críticos como las tierras raras. Ese escenario podría generar cuellos de botella en las cadenas de suministro, subas de precios y mayor incertidumbre para la actividad económica global.
Riegos globales del FMI
El FMI proyectó que la inflación mundial disminuirá del 4,1% estimado en 2025 al 3,8% en 2026 y al 3,4% en 2027. En el caso de Estados Unidos, el retorno a la meta inflacionaria sería más gradual que en otras grandes economías, y el alto costo de vida es la principal preocupación de los hogares.

Cabe señalar que, el organismo alertó sobre los riesgos políticos y geopolíticos, tanto por conflictos regionales como por el aumento de la inestabilidad política en contextos electorales.
Otro foco de preocupación señalado por el FMI son los elevados déficits fiscales y los altos niveles de deuda pública, especialmente en economías que emiten monedas de referencia internacional, como Estados Unidos, lo que podría afectar la estabilidad financiera global.







