Dos días después de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorio (PASO), en las que el peronismo vivió su peor desempeño electoral desde el regreso de la democracia, el Gobierno se prepara para recibir otro golpe con el dato de la inflación de julio.
En rigor, el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) dará a conocer cuánto fue la inflación de julio, y diversas consultoras privadas ya adelantaron que se espera una aceleración en la variación del índice de precios de julio en relación al 6% registrado en junio, que marcó una baja con respecto a los altos números del primer semestre del año.
En ese sentido, las consultoras privadas anticiparon que la inflación de julio estará por encima del 6,5%, a raíz de la inestabilidad de los tipos de cambio alternativos y de un aumento en los alimentos en la última semana de ese mes. Incluso, algunos de los pronósticos remarcaron que puede llegar a ser mayor del 7%, y que ese ritmo se sostendría hasta agosto.
Cabe destacar que, luego de lo que fue la sorpresiva performance del candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, y ante el miedo de la violenta reacción del mercado por el resultado de las PASO, el Gobierno decidió este lunes devaluar el 22% el peso argentino, fijar el dólar oficial a $350 hasta las elecciones generales del 22 de octubre, y aumentar un 209% en las tasas de interés para evitar fuga de depósitos. Sin embargo, con la aparición de la inflación de julio, el oficialismo pareciera haberse encontrado un nuevo problema económico.
En efecto, desde la consultora LCG señalaron que el aumento en alimentos, las subas de precios regulados como transporte, combustibles, comunicaciones y colegios, y la suba del dólar paralelo, fueron factores que determinaron que “el dato de inflación de julio acelere respecto al mes anterior, ubicándose en torno al 6,7% – 7% mensual”.
Por su parte, el pronóstico de la inflación de julio de la Fundación Libertad y Progreso mostró un aumento del 6,6% en el séptimo mes del año. “El rubro ‘Alimentos y bebidas no alcohólicas’ quedó nuevamente por debajo del índice general, aumentando 6,0% y recién en la última medición (cuarta semana) tuvo un aumento significativo, y terminó aportando 1,4 p.p. al índice”, indicó la consultora.
“A su vez, ‘Vivienda’ presentó un avance de 11,7%, con una incidencia de 1,2 p.p. y en tercer lugar ‘Medicina’ creció 9,6% mensual aportando 0,8 p.p. a la medición general”, detalló la Fundación Libertad y Progreso.
En tanto, Ecolatina profesó en su informe que la inflación de julio estará entre el 6% y 7%, y remarcó que, hasta la primera quincena del séptimo mes del año, se esperaba una suba del 6,5%.
“La moderación responde a un menor crecimiento de alimentos frescos, sumado a que en julio coinciden una menor cantidad de aumentos de la categoría Regulados que en los dos meses previos”, explicó Ecolatina.
Por otro lado, con respecto a la inflación de julio en el Gran Buenos Aires, Orlando Ferreres anunció en su informe un aumento del 6,6%. “En cuanto a los principales rubros, Esparcimiento y Salud encabezaron las subas del mes, registrando alzas mensuales de 9,1% y 8,8% respectivamente, seguidos por Bienes varios, que presentó una variación de 8,3%”, destacó.
También, C&T Asesores Económicos anticipó una suba inflación de julio en el Conurbano bonaerense, que sería del 7,7% mensual “por el pico que tuvo el turismo debido a las vacaciones de invierno y que hizo que esparcimiento fuera uno de los rubros de mayor dinamismo en el mes (14%)”.
“No obstante, se observó una significativa aceleración de la gran mayoría de los precios relevados durante el mes, especialmente a partir de la tercera semana, coincidiendo con la disparada del dólar blue y las nuevas medidas oficiales, que alteraron los tipos de cambio y los precios de importación”, precisó la consultora privada.





