Trabajadores de la educación, de la comunidad educativa y dirigentes políticos realizaron hoy en la Escuela Nº 49 de Moreno, un homenaje a la docente Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez, quienes fallecieron a causa de una explosión ocurrida por un escape de gas el pasado 2 de agosto de 2018 y marcharon en reclamo de justicia.
En ese contexto, el legislador bonaerense Partido Obrero en el Frente de Izquierda, Guillermo Kane, quien participó de la movilización en recuerdo y pedido de justicia por Sandra y Rubén, destacó que “el crimen contra Sandra y Rubén fue responsabilidad de un régimen político encabezado por la ex gobernadora María Eugenia Vidal, por Sánchez Zinny, entonces director General de Cultura y Educación, y Walter Festa, ex intendente peronista de Moreno”.
Además, Kane enfatizó que “ninguno de los responsables”, sin importar su color político, fue juzgado por el crimen de los trabajadores de la educación Sandra y Rubén, porque “los sostiene un manto de impunidad de todas las fuerzas políticas a excepción del FIT-U”.
“La pelea por justicia por Sandra y Rubén es un reclamo contra todos los gobiernos. No habrá justicia si la educación sigue siendo vapuleada, si los docentes cobran sueldos de miseria y nuestros hijos pasan frío o cursan hacinados. La defensa de la educación y sacarla del fondo está en manos de la movilización de docentes, estudiantes y familias”, enfatizó el diputado bonaerense.
Sandra y Rubén murieron el 2 de agosto de 2018 producto de una explosión del sistema de gas, mientras preparaban el desayuno para los estudiantes, unos minutos antes de que empiecen a llegar los chicos a la escuela. La tragedia podría haberse evitado, porque la institución había denunciado ocho veces la existencia de la fuga.
En ese sentido, Lorena Pereira, concejala de Moreno por el Partido Obrero-FIT-U, afirmó que “a 4 años del asesinato laboral de Sandra y Rubén por la explosión debido a la acumulación de gas por falta de arreglos, la infraestructura escolar sigue en estado calamitoso en las instituciones públicas de Moreno”.
Pereira explicó que bajo el mandato actual de Axel Kicillof y Mariel Fernández la situación de las escuelas en Moreno sigue en estado grave, como en muchos de los distritos de la provincia de Buenos Aires que se evidenció en las primeras semanas de frío.
En Moreno, durante el invierno de este año se suspendieron las clases por falta de gas o de estufas en reiteradas oportunidades, y además, según denuncia Pereira, faltan 400 aulas (según datos oficiales) y 20 jardines de infantes para solamente “equipararse” con la cantidad de primarias en el distrito.
Al respecto el legislador bonaerense aseveró que “Kicillof profundizó el desastre educativo por defender los intereses del FMI en lugar de los de la educación pública” y que muestra de eso es la renuncia de Marianela Páez, la directora Provincial de Consejos Escolares.
Según se desprende del último informe del Ejecutivo bonaerense, el presupuesto para infraestructura escolar representa solamente el 3,7% del total de lo destinado a la cartera educativa más populosa de todo el país. “Las tijeras del ajuste Kicillof las utiliza sin empacho”, concluyó Kane.
Por su parte, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUD) realizó un homenaje en la escuela ubicada de ese partido del Oeste del Gran Buenos Aires, para luego marchó hasta la Fiscalía a cargo de la causa y al Consejo Escolar del distrito, ambos ubicados en el centro de la localidad de Moreno.
Los gremios y la comunidad educativa denunciaron en varias oportunidades que esa falla en la infraestructura escolar, jamás “fue atendida por el gobierno de Vidal y su ministro de educación Sánchez Zinny“, pese a que la Escuela N°49 “tenía ocho denuncias realizadas por tal motivo”.






