La diputada bonaerense de Fuerza Patria, Silvina Nardini, asumió este miércoles al frente de la comisión de Intereses Marítimos, Portuarios y Pesca de la Cámara baja provincial, en una reunión en la que se trataron varios expedientes y que dejó planteada una agenda legislativa con foco en la soberanía, el sistema portuario bonaerense y el futuro de la Vía Navegable Troncal.
“Hoy asumí la presidencia de la Comisión de Intereses Marítimos, Portuarios y Pesca, una enorme responsabilidad que recibo con compromiso y convicción”, expresó Nardini tras el encuentro legislativo que encabezó en la Cámara de Diputados bonaerense, en paralelo con la sesión ordinaria del Senado.
La legisladora oficialista tomó el mando de una comisión clave para la provincia de Buenos Aires, que concentra buena parte de la infraestructura portuaria del país y que tendrá incidencia en debates estratégicos para el comercio exterior, la actividad productiva, la pesca y la defensa del Canal Magdalena como salida soberana al mar.
En diálogo con Diputados Bonaerenses, la dirigente ensenadense anticipó que buscará imprimirle al cuerpo legislativo un perfil activo, con presencia territorial y una mirada política sobre los debates portuarios que atraviesan a la provincia de Buenos Aires.
“Creo que es fundamental sostener el trabajo a conciencia en la comisión en referencia a la defensa irrestricta de nuestra soberanía. Estamos atravesando un momento en el que el Gobierno nacional viene dando sobradas muestras de entrega”, sostuvo la representante que integra las filas del intendente kicillofista de Ensenada, Mario Secco.

El desembarco de Nardini en Intereses Marítimos ocurre en medio de una fuerte polémica por la licitación de la Vía Navegable Troncal, conocida como Hidrovía, al consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus. En los últimos días, la administración de Javier Milei concedió la operación del corredor por los próximos 25 años, en una de las privatizaciones más relevantes de su gestión por el peso estratégico de la vía para las exportaciones argentinas.
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) formalizó la adjudicación mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial, en la que sostuvo que la propuesta del conglomerado belga resultó “la mejor oferta presentada” y fijó un plazo máximo de 30 días para la firma del contrato.
Tras la reunión inaugural del cuerpo legislativo, Nardini volvió a rechazar el proceso concesionario y acusó a la conducción libertaria de avanzar sobre una infraestructura estratégica para el comercio exterior argentino. “Una licitación amañada, falta de documentación y a la medida de una empresa transnacional”, cuestionó la diputada.
En la misma línea, la nueva presidenta de la comisión también puso el foco en el Canal Magdalena, una obra que distintos sectores políticos, productivos y portuarios consideran clave para el desarrollo bonaerense, pero que quedó fuera del esquema definido por el Gobierno nacional.

Ante este escenario, la legisladora del Frente Grande confirmó la aprobación de un proyecto de declaración para repudiar la licitación de la Hidrovía y sumó a sus pares del espacio parlamentario a una agenda de trabajo territorial por las terminales bonaerenses. “Asumimos el compromiso de recorrer los puertos de nuestra provincia, para poder escuchar en primera persona la situación que atraviesan en un contexto tan adverso”, concluyó Nardini.
Nardini fortaleció su posicionamiento contra el avance privatizador sobre la Hidrovía
La nueva crítica de Nardini se suma a los cuestionamientos que la legisladora provincial ya había expresado apenas el Gobierno libertario confirmó la adjudicación de la Vía Navegable Troncal, al grupo empresarial integrado por Jan De Nul y Servimagnus.
“Como ciudadanas y ciudadanos de esta patria, es fundamental comprender la importancia estratégica de la Vía Navegable Troncal para el desarrollo económico, productivo y soberano de nuestro país. Por eso, expreso mi profundo rechazo a un proceso licitatorio de carácter privatizador que avanza sobre uno de los recursos más importantes de la Argentina bajo un manto de sospechas, denuncias e irregularidades”, manifestó la parlamentaria.
En detalle, la concesión de la Hidrovía comprende el dragado, el balizamiento, el mantenimiento, la señalización y la operación de la principal ruta fluvial del país. Por este corredor circula una porción decisiva de las exportaciones argentinas, en particular aquellas vinculadas al complejo agroindustrial.

El proyecto alcanza el tramo que va desde el kilómetro 1238 del Río Paraná, en la zona de Confluencia, hasta el kilómetro 239,1 del canal Punta Indio, con salida hacia las profundidades naturales del Océano Atlántico. Por su parte, el Ejecutivo nacional argumentó que la nueva etapa incorporará tecnología, mejorará el control del tráfico naval y reducirá los costos logísticos.
Asimismo, el esquema consolida una tarifa total de USD 14,23 para un recorrido de casi 1.500 kilómetros, que incluye 239 kilómetros en el Río de La Plata, 590 kilómetros en el Paraná Inferior y otros 630 kilómetros en el Paraná Superior. El contrato también contempla una ganancia mínima del 6% sobre los peajes cobrados y un mecanismo de control sobre las inversiones y la calidad del servicio.
“La Argentina necesita más participación federal, más transparencia y más control público sobre sus recursos estratégicos”, planteó Nardini, que cerró su posicionamiento con una definición política tajante: “Defender la Vía Navegable Troncal es defender la producción, el trabajo, el ambiente y la soberanía nacional”.





