jueves, mayo 19, 2022

El portazo de Grindetti rompe puentes en la frágil Legislatura bonaerense

Por Juan Manuel Negri (*)

El portazo del intendente de Lanús, Néstor Grindetti, a la mesa provincial de Juntos, además de acarrear un problema político que la coalición opositora deberá enderezar, se traduce en la pérdida de uno de los negociadores clave de la Legislatura bonaerense, en momentos en que el parlamento requiere solidos consensos para poder funcionar y en tiempos donde no abundan los entendimientos, sino todo lo contrario.

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Por lo que, la salida de Grindetti se decodificó en los convulsionados pasillos del Palacio Legisaltivo de La Plata, como una ruptura de los (pocos) puentes que habían logrado edificar el Frente de Todos y Juntos, después de dos años de profundos desencuentros, en los que ambos bloques mayoritarios se vieron impedidos en avanzar en temas de peso, como las designaciones en los organismos de control de la provincia de Buenos Aires.

El de los interlocutores opositores es un tema espinozo en la Legislatura bonaerense, que motivó quejas tempranas de los embajadores de Axel Kicillof, que desde diciembre de 2019 protestan por la falta de un mostrador único donde tejer los consensos necesarios para que el parlamento transite una relativa normalidad. De hecho, también es una queja de algunos socios de Juntos.

“El PRO debe definir un solo interlocutor, porque es difícil hablar con tantas personas. Nunca nos van a ver a nosotros tomando posturas diferentes, siempre se respeta lo que se habla en el seno del partido”, se mostró molesto en las últimas un referente de la UCR bonaerense.

La problemática relación entre oficialismo y oposición en la Legislatura bonaerense comenzó a encontrar un cauce con el ingreso del lomense Martín Insaurralde al Gobierno bonaerense, quien tomó las riendas de las negociaciones en el parlamento. Precisamente, los encargados de llevar adelante el diálogo con Insaurralde eran Grindetti por el PRO, un viejo conocido del lomense, y Maximiliano Abad, por el radicalismo. Así, Juntos se quedó sin una pata.

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Desde el entorno de Grindetti esbozaron una explicación al portazo y negaron que tenga algún otro impacto en el funcionamiento de las bancadas de Juntos en la Legislatura bonaerense: “Estaba poniendo la cara y pagando costo político de la falta de definiciones del espacio para avanzar en las designación de cargos y se corrió para evitar ese desgaste“. En tanto, algunos legisladores del PRO discuten esa idea: “Debía garantizar algunos acuerdos que no pudo y por eso se fue“.

Como contó este medio, la chispa para la ruidosa salida de Grindetti fue la orden del expresidente Mauricio Macri de dinamitar los acuerdos por la reforma jubilatoria del Banco Provincia, un ítem que el propio intendente de Lanús y el radical Abad, ya habían conversado con el Jefe de Gabinete. “Se cansó de ser el que se sienta, acuerda y después lo cagan”, dijeron, todavía ofuscados, desde las cercanías del lanusense.

Da la sensación que corren el arco permanente y tiran del mantel de los dos lados. Esas desinteligencias hicieron que Néstor de fuera, pero sin protestas. Hay algunos tirando piedritas y molestando con muy mala fé. En este escenario no se van a votar los cargos”, apunto a este medio un referente de Lanús.

La reforma del régimen jubilatorio de los trabajadores del Banco Provincia era uno de los temas que se esperaba tratar este jueves en la sesión doble de la Legislatura bonaerense. Sin embargo, la postura del expresidente generó una verdadera explosión de los entendimientos en el parlamento y malestar, no sólo en su propia tropa, sino en la relación con el peronismo. “Vinieron con un martes 13 y muchas otras boludeces que hacen caer los acuerdos“, dijo a este medio un senador del Frente de Todos.

Así las cosas, la partida de Grindetti complica el frágil diálogo en la Legislatura bonaerense, tanto hacia adentro como hacia afuera de la bancada de Juntos y deja a Abad como único enlace con las espadas de Kicillof y con el propio Ejecutivo bonaerense.  “No teníamos conducción, pero teníamos un negociador. Hoy no tenemos ni conducción ni negociador“, se lamentó un senador del PRO, que se anticipa a las complicaciones que va a generar en el parlamento provincial el alejamiento del intendente de Lanús.

En síntesis, la renuncia de Grindetti a su silla en la mesa provincial de Juntos y a su rol de negociador, además de avivar la interna del PRO, deteriora aún más el diálogo en una frágil Legislatura bonaerense, que parece ir errante, de tropiezo en tropiezo, en este 150° período de sesiones ordinarias.

Había construidos puentes y esto hace que todo vuelva para atrás y que con los cargos volvamos a foja cero”, sentenció a Diputados Bonaerenses una fuente de extrema cercanía con Grindetti.

(*) El autor es director del diario digital Diputados Bonaerenses.

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