El bloque de senadores bonaerenses de Unión por la Patria se encamina a desempolvar el polémico proyecto de indemnizaciones laborales de La Cámpora, que el propio oficialismo cajoneó después de que generara ruido en las tribus peronistas y que las bancadas opositoras se comprometieran ante decenas de representantes de cámaras empresarias, de PyMes y de actividades productivas a bloquear la sanción de la iniciativa.
El proyecto de autoría de la diputada camporista Maite Alvado que busca modificar el artículo N°48 de la Ley de Procedimiento Laboral, N°11.653, figura como primer punto del orden del día de la comisión de Trabajo y Legislación Social del Senado bonaerense, en la que Unión por la Patria controla la presidencia y también tiene mayoría. El cuerpo se reunirá el próximo martes q para darle el primer despacho favorable de mayoría y emitir el primero en disidencia, que correrá por cuenta de los legisladores de PRO y del radicalismo.
Como reveló en exclusiva este medio, en la tercera semana de junio el bloque oficialista había resuelto avanzar en la comisión de Trabajo y Legislación Social, pero de manera repentina canceló la comisión y archivó el proyecto. Días atrás, la oposición había reunido a referentes Pymes y canalizado el rechazo del sector.
Ahora, Unión por la Patria busca retomar la iniciativa después de la fuerte presión opositora para que el gobernador Axel Kicillof adhiera al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y la derrota que significó la decisión de las empresas YPF y Petronas (Malasia) de radicar la planta de gas natural licuado (GNL) en la provincia de Río Negro, en detrimento de la localidad de Bahía Blanca.
Con ese objetivo, el kirchnerismo quiere hilvanar tres dictámenes, de las comisiones de Trabajo, Legislación General y Asuntos Constitucionales y Acuerdos (ACA), en las que controla la mitad más una de las sillas. Si lo logra, la bancada oficialista a cargo de Teresa García tendrá la chance de sancionar la propuesta en el recinto con mayoría simple, aunque el camino sinuoso. En el hemiciclo, los bloques de PRO, de UCR + Cambio Federal y de las diferentes vertientes libertarias, ocupan 25 escaños, contra 21 de Unión por la Patria, por lo que tienen juego de sobra para impugnar la maniobra.

Sin embargo, en la oposición hay desconfianza por el reciente antecedente negativo que representó la media sanción en la Cámara de Diputados bonaerense del proyecto de creación de la empresa estatal de emergencias de Kicillof y La Cámpora, que podría haberse bloqueado si todos sus legisladores se hubiesen sentado en sus bancas y votado en contra.
En ese escenario, al kirchnerismo no le hubiese alcanzado con las nueve incondicionales voluntades de la bancada dialoguista de Gustavo Cuervo (Unión Renovación y Fe). Pero nada de eso ocurrió: hubo ausencias en los bloques de PRO, UCR, radicalismo disidente y hasta de La Libertad Avanza.
Senado bonaerense: el fantasma de otro “operativo faltazos”
El kirchnerismo se enfrenta a tres escenarios. El primero es que tres senadores opositores voten a mano alzada el proyecto de indemnizaciones laborales, pese a haberse comprometido a no hacerlo. En el acto con Pymes del salón Nunca Más la única bancada que no envió representantes fue la que integran Sergio Vargas, Carlos Kikuchi y Silvana Ventura, aunque llegó la adhesión al rechazo en palabras de la libertaria Florencia Arietto.
Descartado el apoyo de los bloques opositores que prometieron no votar la ley, la alternativa para que el proyecto de indemnizaciones laborales coseche la sanción definitiva en el Senado bonaerense, es que el bloque de Unión por la Patria juegue la misma carta que en la Cámara de Diputados: el “operativo faltazos”.
El oficialismo necesita que cuatro senadores opositores se ausenten de la sesión, para que la votación quede en paridad y desempate la vicegobernadora Verónica Magario. Sería un desenlace curioso luego de que, en un discurso sincronizado con Kicillof, aclarase que no se trata de un proyecto que haya sido remitido a la Legislatura bonaerense por el Ejecutivo. Y si hubiese seis faltazos, al oficialismo directamente le acanzaría con sus 21 senadores para lograr la mayoría simple.
En cualquier caso sería un bochorno. La iniciativa camporista que apunta a reemplazar la tasa activa que se usa para actualizar la indemnización laboral, por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), más un 6%, quedó en el reflector de los medios nacionales y reunió el repudio de todas las cámaras empresarias de la provincia de Buenos Aires. La ausencia de cuatro, y mucho más de seis, desembocaría un escarnio público.

Un ejemplo reciente fue el de la vicepresidenta Victoria Villarruel, que después de que ocho diputados del bloque de Cuervo, Unión Renovación y Fe, acompañaran el proyecto de creación de la empresa estatal de emergencias en Salud, les reclamó las bancas y el tema tomó trascendencia nacional: “¿Cómo 9 diputados provinciales que ingresaron por La Libertad Avanza votaron para beneficiar al gobernador Kicillof en un tongo más? ¿Cómo pudieron traicionar así a los argentinos que los votaron eligiendo al Presidente Milei y que delegaron en ellos la oposición a Kicillof? Siento vergüenza e indignación“, disparó.
En el Senado bonaerense, el “operativo faltazos” sería todavía más escandaloso dado que, a diferencia de la Cámara baja, aún rige el sistema mixto, que habilita a los legisladores participar de las sesiones de manera remota, flexibilidad que, por ejemplo, le permitió a la massista Sofía Vanelli formar parte de una de las convocatorias a días de dar a luz.
En igualdad de condiciones se encuentra el proyecto de creación de la empresa de emergencias en salud, que todos los bloques opositores del Senado bonaerense rechazaron, aunque también hay algunas aclaraciones y dudas. Horas antes de que la pelea por la planta de GNL llegara a su desenlace, las bancadas disidentes firmaron un documento en rechazo, en el que no quedaron estampadas las firmas ni de la UCR, ni del espacio de Vargas, aunque comprometieron su voto negativo, según sostuvo Arietto.
Indemnizaciones laborales: el ruido en el oficialismo
El proyecto de indemnizaciones laborales también encontró resistencias en Unión por la Patria. Por caso, tanto Kicillof, como Verónica Magario, tomaron distancia de la iniciativa. “No es un proyecto del Ejecutivo, de momento veremos qué es lo que resuelve la discusión en la Legislatura bonaerense. Hay que buscar equilibrios”, sostuvo en diálogo con Primer Plano Online, durante una visita a Ituzaingó.
Otro episodio que generó rispideses lo protagonizó el senador y ex intendente de Carlos Casares, Walter Torchio, que recibió y se sacó fotos con referentes cámaras empresariales, casi como si fuese un proyecto presentado por la oposición. Según trascendió, el legislador peronista tiene nexos con los empresarios y estaría vinculado al negocio de las estaciones de servicio.
Otro run run que circula en los pasillos del Seando boanaerense es la posibilidad de que el tratamiento del proyecto obedezca a la popia interna kirchnerista. “Es probable que sepan que no sale, pero quieren exponer a un sector de ellos“, arriesgó una de las fuentes consultadas por este medio.
En tanto, las bancadas opositoras consideran que la sanción y posterior reglamentación del articulado multiplicaría por siete el monto de las indemnizaciones laborales en la provincia de Buenos Aires, al tiempo que terminaría por fundir a miles de Pymes, asfixiar todavía más al sector productivo y atentar de manera directa contra la creación de empleos.





