Tras la polémica surgida a partir del nuevo aumento del 9% para las dietas de los senadores, que alcanzarían los $8 millones, los jefes de bloque de casi todas las bancadas presentaron este jueves una nota en la que solicitan a la titular de la Cámara Alta, Victoria Villarruel, que sin efecto el último incremento.
Es que, a contramano del pregonado ajuste del Ejecutivo nacional, a cargo de Javier Milei, los senadores nacionales habían aprobado un nuevo incremento salarial de 9% a percibir en junio, por lo que cada uno de los 72 legisladores pasará a cobrar un salario de $8 millones, una cifra muy por encima del sueldo promedio de un trabajador.
En ese contexto, y ante el repudio de la opinión pública, los jefes de bloque de todo el arco político pidieron retrotraer el aumento. “Nos dirigimos a usted a los efectos de formular aclaración en los términos y bajo las consideraciones que a continuación se detallan”, comenzó el texto.
“En abril se aprobó en el recinto el proyecto de resolución 615/24 a través del cual se estableció una modificación de las dietas a percibir por parte de los señores senadores y senadoras nacionales a partir del mes de mayo, expresando claramente que en esta oportunidad no se modifique la dieta establecida mediante el régimen antes mencionado, hasta tanto se determine un nuevo sistema de liquidación en función de los varios proyectos que se encuentran pendientes de tratamiento en relación a este asunto”, indicó el texto de los legisladores.
En esa línea, los senadores pidieron a Villarruel que “en base a lo expuesto, la liquidación sea tal cual la realizada el mes anterior, sin contemplar los incrementos brindados al personal del Senado”.
Cabe mencionar que, el texto fue firmado por Juan Carlos Romero, de Cambio Federal, Eduardo Vischi, de la Unión Cívica Radical (UCR), Carlos Arce, del Frente Renovador de la Concordia Social, Ezequiel Atauche, de La Libertad Avanza (LLA); José Mayans y Juliana Di Tullio, de Unión por la Patria (UxP), y Carlos Espínola, de Unidad Federal
Ante esta presentación, desde el entorno de la vicepresidenta señalaron que Villarruel no tiene facultades “legales” para dejar sin efecto el incremento. “En el aumento anterior no se pudo hacer nada porque fue una decisión soberana del cuerpo, si quieren tirarlo abajo, deberían presentarlo sobre tablas o que vaya a comisión, después llegue al recinto y votarlo afirmativamente”, explicaron.
Vale recordar que, ante el escándalo, el presidente de la Unión Cívica Radical (UCR) y legislador nacional, Martín Lousteau, presentó por su parte un proyecto de ley para que los senadores cobren igual que un director de escuela primaria.

“Se tomó como referencia el sueldo correspondiente a un director de escuela con el máximo de antigüedad en la jurisdicción donde se asienta el Senado de la Nación, es decir, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA)”, explicó Lousteau.
En esta línea, Lousteau indicó que si bien de “vital importancia garantizar que los senadores del interior” tengan los recursos que necesitan para desempeñar su tarea en el Congreso, esos gastos deberán estar “debidamente justificados y alineados en relación a su función”, y aseguró que el proyecto que presentó busca darle una “respuesta real a un reclamo de la sociedad”.
Asimismo, el titular de la UCR nacional aseguró que el proyecto propone que se aplique un descuento en la dieta de los senadores que falten a una sesión o a reuniones de comisión, en tanto que aquellas personas que trabajen con los legisladores como planta transitoria “deberán irse cuando finalice su mandato”. “No pueden haber pases a planta permanente”, sentenció.






