La Universidad de Buenos Aires (UBA) anunció este jueves que comenzará a aplicar un “plan de restricción” en el marco del veto presidencial a la ley de financiamiento universitario. La medida fue comunicada por las autoridades de la casa de altos estudios, que además convocaron a una movilización para el día en que el Congreso trate el rechazo al veto impulsado por la Casa Rosada.
El rector, Ricardo Gelpi, junto al presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Oscar Alpa, y el vicerrector, Franco Bartolacci, encabezaron una conferencia en el Consejo Superior en la que trazaron un diagnóstico sobre la situación presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales. “Estamos funcionando pero entrando en una situación crítica si no se aprueba esta ley”, alertaron.
Entre las primeras disposiciones, la UBA anunció la reducción en el uso de energía eléctrica, cambios en los horarios de encendido de luces y recortes en gastos operativos. A esto se suman la baja de becas de investigación y dificultades en el mantenimiento edilicio, lo que, según las autoridades, pone en riesgo el normal funcionamiento de la institución.
Gelpi advirtió que la ausencia de una norma de financiamiento provoca “un vacío normativo” que impide a las universidades nacionales contar con previsibilidad presupuestaria. “Se torna imposible el planeamiento correcto y eficiente de las actividades académicas, de investigación, de salud y de extensión”, planteó.
En paralelo, las autoridades remarcaron la necesidad de que el Congreso apruebe un Presupuesto 2026 que garantice “parámetros de previsibilidad” y evite la discrecionalidad en la asignación de fondos. “Estamos por segundo año consecutivo con un presupuesto prorrogado y eso nos coloca en una situación límite”, añadieron.

El comunicado difundido incluyó también un llamado a la ciudadanía y a los legisladores para que acompañen el reclamo. “Apelamos a la sensibilidad de nuestro pueblo y al voto de las y los diputados para rechazar el veto presidencial y sostener la ley de financiamiento”, remarcaron desde la UBA.
La tensión también alcanzó al plano gremial. La Federación de las Universidades Nacionales (FEDUN), junto a CTERA, FAGUDT, CONADU, CONADU Histórica, FATUN y UDA, anunciaron un paro nacional para el próximo viernes 12 de septiembre en rechazo al veto de Javier Milei. Además, confirmaron la convocatoria a una Marcha Federal coincidente con el debate legislativo.
En ese contexto, la oposición analiza convocar a una sesión especial en Diputados para el miércoles próximo con el objetivo de insistir con la sanción original de la norma. La iniciativa había sido aprobada a principios de agosto con 158 votos afirmativos, cifra que no alcanza los dos tercios requeridos para revertir el veto, pero que marcó un fuerte respaldo político a las universidades.
El impacto del veto en los trabajadores de la UBA
El veto presidencial reavivó la discusión sobre el financiamiento universitario y expuso las dificultades que enfrentan las instituciones públicas. Según las autoridades, la caída en los recursos afecta tanto a la infraestructura edilicia como a la continuidad de proyectos de investigación y extensión, pilares centrales del sistema educativo.

Otro de los puntos sensibles señalados fue la situación salarial de los docentes y no docentes. “Estamos atravesando una caída atroz que genera renuncias y fuga de profesionales”, advirtieron, al tiempo que remarcaron la imposibilidad de sostener la calidad académica bajo estas condiciones.
El reclamo de las universidades también busca respaldo en los rankings internacionales que destacan el rol de la UBA y otras instituciones nacionales. “La educación pública universitaria constituye un orgullo para la sociedad argentina”, subrayaron en el comunicado.
Mientras tanto, los gremios universitarios insistieron en que el Gobierno “continúa sin escuchar lo que el pueblo argentino demanda” y advirtieron que la combinación de déficit presupuestario, deterioro salarial y restricción de gastos puede derivar en un “colapso del sistema educativo público”.





