Tras fracasar la paritaria, la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, que lidera Hugo Moyano, anunció este jueves “medidas de acción directa” en las distintas ramas que representa el sector contra el gobierno nacional de Javier Milei.
Es que, a través de una carta remitida a las tres cámaras empresarias del transporte de cargas, Moyano solicitó un bono de fin de año de $650.000 y una suba salarial de 5% mensual, muy por encima de las proyecciones inflacionarias que trazan desde el Ministerio de Economía.
“Pretendemos un incremento acorde a la inflación real para los próximos tres meses”, plantearon desde Camioneros, tras presionar para obtener un aumento mensual por encima de las proyecciones inflacionarias que trazó el ministro Luis Caputo.
Lo que sucede es que, desde la administración libertaria pretenden que las subas no superen el 3% mensual, según reconocieron desde la secretaría de Trabajo, organismo que valida los acuerdos entre sindicatos y empresas.

En ese marco, este jueves, las cámaras empresariales ofertaron una suba del 8,5% para el trimestre diciembre-febrero, una propuesta que acercaba posiciones con el sindicato de Hugo Moyano. Camioneros pedían $650 mil y los empleadores ofrecieron $600 mil.
Sin embargo, la administración nacional se negó a homologar cualquier incremento que supere a pauta oficial del 1% mensual para comienzos de 2025, lo que derivó en un nuevo conflicto gremial.
“No hay acuerdo y entonces se tomarán las medidas que correspondan”, expresó el secretario adjunto de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, Jorge Taboada, tras la reunión.
En esa sintonía, el gremio que conducen los Moyano advirtió a través de las redes sociales: “A partir del día de la fecha iniciamos medidas de acción directa en todas las ramas del convenio colectivo, advirtiendo que cualquier consecuencia de estas medidas es responsabilidad del gobierno nacional”.
En efecto, durante el encuentro, los funcionarios de Trabajo se negaron a avalar la última contraoferta empresarial, que fue del 8% (3% en diciembre, 2,5% en enero y 2,5% en febrero).
Debido a ello, las partes decidieron pasar a un cuarto intermedio, aunque no se definió una nueva fecha para seguir las negociaciones, por lo que Camioneros ya comenzó un nuevo plan de lucha.
Vale remarcar que, la paritaria de Camioneros se convirtió en test para la relación de la Casa Rosada con el sindicalismo, hasta tal punto que, un jefe del sector dialoguista de la CGT habló en las últimas horas con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, para intentar que se acepte la propuesta de aumento del 8%.
De todas formas, desde Balcarce 50 se muestran intransigentes ante los reclamos en las paritarias: “El aumento (de Camioneros) está un poco alto y después la cifra se pasa a los precios; para nosotros no puede superar la inflación”, advirtió una alta fuente gubernamental.
Es preciso recordar que, previamente a este pacto salarial, el sindicato que lidera Moyano también se había cerrado un trato trimestral (junio-julio-agosto), con aumentos del 5%, 4% y 3% para cada uno de esos meses, más una suma remunerativa para el último bimestre, que sirvió para compensar la caída del primer semestre.
Cabe destacar que, la Federación de Camioneros, que reúne a los gremios del sector de todo el país y que es liderada desde 1992 por Hugo Moyano, mantiene abierta la negociación paritarias con tres cámaras empresarias.
En efecto, Camineros negocia con Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (Faetyl); Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac), y la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (Catac). El acuerdo salarial que se alcance impactará en casi 200.000 choferes que están registrados bajo el convenio 40/89.
El líder de Camioneros renunció a la CGT por “diferencias con la mesa chica”
El referente del gremio Camioneros, Pablo Moyano, presentó su renuncia como cosecretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), luego de que parte del consejo directivo haya rechazado su intento de avanzar con el tercer paro general contra la gestión de Javier Milei.
A través de una nota, Pablo Moyano señaló que se distancia de la conducción de la entidad obrera “al no coincidir con las decisiones tomadas por la llamada ‘mesa chica’”, en clara referencia al sector dialoguista de la CGT, encabezada por el titular de la Federación de Asociaciones Trabajadores de la Sanidad Argentina, Héctor Daer.
Es que, el secretario adjunto de Camioneros había anticipado días atrás que trabajaba en el lanzamiento de un nuevo paro general para llevar adelante en diciembre y abrió el paraguas sobre sus diferencias con el resto de la “mesa chica” de la central. “Hay que estar en la calle para seguir resistiendo y denunciando este modelo económico que tanto daño le está haciendo a los argentinos”, puntualizó.

En ese marco, el sector de “los gordos” de la CGT mantuvo firme en su posición dialoguista con la Casa Rosada y, tras un encuentro en la sede de UPCN, sostuvieron: “Apostamos al diálogo, lo volvemos a ratificar, y esperamos la convocatoria del Gobierno; no habrá ningún paro, no está en nuestra agenda”.
La noticia causó un gran impacto en el sindicalismo. Hugo Moyano, líder del Sindicato de Camioneros, designará al reemplazante de su hijo mayor en el triunvirato de la CGT, puesto que los cargos no son personales sino de cada organización gremial. Según trascendidos, las diferencias entre padre e hijo con relación a efectuar un paro nacional también fue un factor condicionante.
Cabe destacar que, la salida de Pablo Moyano de la conducción de la CGT se suma a la reciente renuncia de Mario Manrique, dirigente de SMATA que ocupaba la secretaría gremial de la central obrera, quien también argumentó diferencias con el sector dialoguista.
Asimismo, la renuncia del dirigente de Camioneros fue tomada con beneplácito por varios integrantes cercanos al gobierno de Javier Milei, cuya administración mantuvo esta semana un encuentro con el sector dialoguista de la CGT para analizar futuros cambios en el sistema de riesgos laborales.





