martes, septiembre 27, 2022

El campo minado de la Legislatura bonaerense

Las Cámaras sesionaron en una semana convulsionada para el sistema político y la grieta se volvió a ensanchar en los recitos. La Legislatura bonaerense tiene un campo minado por delante.

Por Juan Manuel Negri (*)

La Legislatura bonaerense sesionó en una semana convulsionada para todo el sistema político por los pedidos de condena en la causa Vialidad que desencadenaron la vuelta de Cristina Kirchner al centro de la agenda pública, un resurgir de la movilización de sectores kirchneristas y del peronismo y una dura respuesta del arco opositor de Juntos por el Cambio.

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La grieta otra vez encontró eco en las dos Cámaras y profundizó la parálisis que atraviesa la Legislatura bonaerense desde el comienzo de este poco productivo 150º período parlamentario. Por lo pronto, el camino de aquí a diciembre parece un campo minado: hay leyes clave trabadas, peleas en las comisiones, muchos gritos y apenas unos pocos acuerdos por proyectos.

Los desencuentros de esta semana en los recintos profundizan ese camino sinuoso. Como ya se dijo en esta columna, como tema central en la Legislatura bonaerense, se avecina la discusión por el presupuesto, la ley impositiva y el endeudamiento, que augura una dura batalla, que tuvo su previa con el mano a mano entre los intendentes PRO y Axel Kicillof.

Hasta esa pulseada que cerrará el año se esperan pocas novedades. Los proyectos de peso parecen encaminarse a ser fagocitados por la grieta que se volvió a ensanchar en la Legislatura bonaerense. Si eso ocurre, las Cámaras activarán el “modo piloto automático” hasta diciembre y luego hasta 2023. Con el agravante en el año que entra la campaña electoral y la polarización frenarán todavía más la actividad parlamentaria.

Senado bonaerense: enojos, demora y portazos

La sesión del Senado bonaerense del miércoles se retrasó más de cuatro horas y estuvo a punto de caerse. No resulta extraño: en lo que va de 2022 la Legislatura acumula varias convocatorias volteadas y otros cuantos amagues de sesiones que nunca se concretaron. Según pudo saber Diputados Bonaerenses, en la reunión de labor parlamentaria se vivieron momentos tensos, hubo portazos y se registraron por lo menos tres interrupciones.

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A los bloques del Frente de Todos y de Juntos, que conducen María Teresa García y Christian Gribaudo y se reparten el pleno de las bancas por partes iguales, les costó encontrar los entendimientos para bajar al recinto, pero finalmente lograron evitar que la sangre llegue al río y acordaron no protagonizar un enfrentamiento a cielo abierto por Cristina Kirchner, algo que ocurrió menos de 24 horas después en la Cámara de Diputados.

Desde Juntos explicaron que contienda giró en torno a un intento del oficialismo de expresar su defensa a la Vicepresidenta y tratar algunos otros proyectos que generan resistencias, mientras que el Frente de Todos responsabilizó a la oposición de “poner en riesgo la sesión”. Así y todo, salieron iniciativas como la ley de turismo rural, la adhesión a la ley de oncopediatría, la reforma a la ley del Consejo de la Magistratura y se le volvió a tomar juramento a Roberto Feletti que ya “tiene firma”.También a último momento se retiraron proyectos del temario.

El Senado bonaerense pese a avanzar con iniciativas como la de alcohol cero al volante, la ley de pirotecnia cero, boleta única y algunos otras que nunca podrían ver la luz del recinto, enfrenta una “guerra fría” en comisiones que generó cruces en los cuerpos y cajoneo expedientes, que vienen demorados desde hace semanas. Dentro de ese microclima, en los próximos días por primera vez en el año se reunirá de manera ordinaria la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos para estudiar unos diez pliegos girados por Kicillof. Pero no hay mucho más en el horizonte.

Diputados: gritos, chicanas y reproches

La Cámara de Diputados arrancó su sesión del jueves a horario, pero la tranquilidad duró apenas unos minutos. La tensión que se respiró desde la llegada de los legisladores en sus bancas, se expresó en reproches, pedidos de sanciones y acusaciones. La chispa la desató el lilito Luciano Bugallo que infló un globo con la figura de Cristina Kirchner presa y dio a Susana González que le achacó su falta de “responsabilidad política”. De ahí en adelante casi todo fueron gritos y chicanas.

La pelea que atravesó toda la sesión con guerra de carteles y artificios verbales, además de recrudecer los desencuentros en la Cámara de Diputados, de algún modo sirvió para disimular la pobreza del temario que se trató en el recinto. Otra vez quedaron afuera los proyectos clave del Ejecutivo bonaerense como la reforma del Bapro, la conversión del Instituto Biológico y el mucho más lejano juicio político a Julio Conte Grand.

Asimismo, pasó desapercibido que el Frente de Todos todavía no logró resolver los nombres para los dos concejeros de la Magistratura, que se postergaron antes de la sesión anterior al receso y para los que estaban anotadas Susana González y la camporista Maite Alvado, situación que ya había despertado malestar en el bloque oficialista de la Cámara baja. Tampoco salieron las resoluciones con los integrantes para las Bicamerales de Defensor del Pueblo, de Enjuiciamiento de Magistrados, de Hipódromo, y de las Emergencias, que el Senado bonaerense resolvió a principios de julio.

La Legislatura bonaerense tiene un campo minado por delante.

(*) El autor es director diario digital Diputados Bonaerenses.

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