Un funcionario de la Secretaría de Trabajo, perteneciente al Ministerio de Capital Humano de Sandra Pettovello, presentó su renuncia al cargo luego de haberse aumentado el sueldo un 84% por medio de montos adicionales llamados “unidades retributivas”, con los que alcanzó los $5 millones mensuales.
En concreto, se trata del subsecretario de Gestión Administrativa de Trabajo, Juan Ignacio López Montoiro, quien fue obligado a renunciar por el titular de dicha área, Julio Cordero, que llegó a esa jurisdicción luego del escándalo del aumento salarial del 48% a altos funcionarios nacionales.
Vale recordar que, a principios de marzo, se conoció que el Gobierno nacional oficializó por medio del decreto 206/24 un incremento en el sueldo de los cargos jerárquicos del Ejecutivo. Dicha normativa, que lleva la firma del presidente Javier Milei y varios ministros, fue fuertemente criticado a raíz de que el aumento va a contramano de su discurso contra la casta política.
Por el revuelo que causó dicha suba, y luego de haber encarnado una disputa vía redes sociales con la expresidenta Cristina Kirchner, Milei decidió dar marcha atrás con la medida y echar a su por entonces secretario de Trabajo, Omar Yashin, quien fue reemplazado por el ya mencionado Cordero.
En ese contexto, durante la gestión de Yashin en Trabajo, López Montoiro se sumó en enero $2 millones y medio a su sueldo por medio de unidades retributivas, que terminaron determinando una suba del 84%. Según el polémico decreto, esas unidades retributivas equivalen a casi $490.000.
Según trascendió a los medios, la mayoría de los funcionarios de la Subsecretaría de Trabajo contaban con entre 20 y 500 unidades retributivas. Sin embargo, tanto López Montoiro como la secretaria de Yashin cuando era titular de esa jurisdicción, María Marcela Flores, se contabilizaron 5.000 de estos montos adicionales solo en enero.
De esta manera, López Montoiro debió presentar su renuncia, la cual fue aceptada por Cordero en los últimos días, mientras que Flores regresó a sus funciones anteriores con un sueldo acorde a su cargo, lejos del Ministerio de Capital Humano.
De esta forma, el Gobierno de Milei sufrió otra baja después de la salida del secretario de Transformación del Estado y Función Pública, Armando Guibert; del secretario de Articulación Federal del Ministerio de Seguridad, Sebastián García de Luca; y del director de Control y Fiscalización Pesquera, Julián Suárez, que denunció presiones del sobrino de la canciller Diana Mondino, Pablo Ferrara, para revertir una orden contra una empresa china que pescaba merluza negra de manera ilegal.
A esa lista, se le suman la del exministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, que fue acusado de haberle filtrado a la prensa información de reuniones de Gabinete privadas; o la de la exsecretaria de Energía Flavia Royón y el extitular del ANSES Osvaldo Giordano, ambos separados del cargo luego de que los Gobiernos provinciales hayan decidido no acompañar la ley ómnibus en el Congreso.





