El Gobierno nacional comienza con lo que podría ser la primer semana clave en torno al desempeño político de los líderes de La Libertad Avanza y el despliegue de gestión, y es que el Congreso podría avanzar en dos proyectos fundamentales. En tanto que, el peronismo pondrá a prueba la fuerza que tiene para marcarle la cancha al presidente de la Nación, Javier Milei.
Si bien, los referentes del Ejecutivo nacional no habrían tenido descanso este fin de semana para lograr los acuerdos necesarios sobre la “ley de bases y puntos de partida para la liberación de los argentinos”, más conocida como “ley ómnibus”, hoy continuarán las alianzas para que se de dictamen mañana y pasarla al recinto de la Cámara de Diputados el jueves.
En este sentido, los líderes de La Libertad Avanza negocian con los legisladores de Propuesta Republicana (PRO), de la Unión Cívica Radical (UCR), y de Hacemos Coalición Federal para aplicar los cambios que quieren los Gobernadores provinciales, pero sin perder fuerza política. Puntualmente piden que se quiten las retenciones de las economías regionales.
En cuanto a ello, la ley ómnibus tiene entre sus artículos el aumento de las retenciones regionales, lo cual podría afectar gravemente la economía de las provincias y significaría para el presidente, Javier Milei, una marcada muestra disciplinaria para con los gobernadores.
Por su parte, desde el peronismo reconocieron que la pelea por la ley ómnibus la tienen perdida y apuestan todo a mostrar músculo en las calles el 24 de enero, al tiempo que fortalecen el armado político en el principal bastión de la resistencia, la provincia de Buenos Aires, con el gobernador Axel Kicillof a la cabeza.
En esta línea, los referentes de Unión por la Patria no se arriesgan del todo a confirmar que es Kicillof el que lidera efectivamente al espacio político pero es el que más ajustes y acuerdos coordinó en las últimas semanas. Los ejemplos son las mesas multisectoriales en los municipios bonaerenses, los encuentros encabezados del Gobernador con referentes de áreas afectadas por las decisiones económicas nacionales y la articulación de trabajos con otras provincias.
En paralelo al encuentro que tendrán mañana los diputados del plenario conjunto de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Legislación General y Presupuesto y Hacienda, para evaluar si le dan el visto bueno a la ley ómnibus, el Gobierno tiene que dirimir qué harán con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023.
En rigor, el viernes pasado venció el plazo que tenían el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su par del Senado y vicepresidente de la Nación, Victoria Villarruel, para presentar las listas de nombres de quienes integrarían la comisión Bicameral de Legislación General. Con ello, queda habilitado el Congreso para convocar a sesión y tratar el DNU.
Vale precisar que, las normativas que promulgó el Gobierno nacional con el DNU tienen en su haber una serie de modificaciones que se podrían dar a conocer en las próximas horas, como por ejemplo en el área de salud. Así como también cuentan con el revés de la Justicia en torno a las modificaciones laborales.
Asimismo, desde los bloques de Unión por la Patria y del Frente de Izquierda y los Trabajadores – Unidad (FIT) con 107 diputados, apelan a conseguir en los próximos días los 22 votos que necesitan para llamar a una sesión en la Cámara y rechazar ahí el DNU. Hasta que ambos recintos se pronuncien, el mega decreto continúa con su vigencia.
En ese orden, el paro del 24 de enero será la muestra de fuerza del sindicalismo y la oposición más contundente, o por lo menos es lo que se espera desde dichos sectores, que anunciaron que será masiva. Para controlar las calles, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, deberá desplegar su capacidad de acción.
En esta línea, el Gobierno nacional anunció que descontará el día de aquellos trabajadores estatales que adhieran al paro del 24 de enero para desalentar la participación al mismo y habilitaron la línea 134 para que pudieran realizar denuncias aquellas personas que por algún motivo se sintieron presionados de participar de la movilización.
En suma, esta semana significa una bisagra para La Libertad Avanza que podría fortalecer al Presidente, dejará de manifiesto el músculo sindical al cuál se enfrentará el Ejecutivo nacional de cara a los próximos cuatro años y pondrá sobre la mesa cómo resultó el armado de Unión por la Patria.






