En la primera sesión del año en el Senado nacional, y a través de una cuestión de privilegio, el legislador de Juntos por el Cambio, José Torello, confirmó que no se presentará a declarar en Diputados por el juicio a la Corte Suprema de Justicia, causa a la que fue citado por una supuesta implicancia para que el Máximo Tribunal apruebe el fallo del “2×1”, en el año 2017.
En ese sentido, el legislador macrista presentó una cuestión de privilegio contra la presidenta de la comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, Carolina Gailiard, y contra los demás integrantes del ente que está llevando a cabo el proceso de encausamiento a los integrantes de la Corte Suprema de Justicia.
Cabe destacar, que la llamada “cuestión de privilegio”, son fueros que gozan por mandato constitucional los senadores y diputados, y que otorgan la inmunidad por opiniones o expresiones públicas relacionadas con su función, la inmunidad de arresto, de proceso y de la dieta. Con esta maniobra, Torello se ausentará de las convocatorias realizadas por la comisión presidida por Gailiard para que se presente a declarar por el juicio a la Corte.
“Frente a mi negativa de comparecer en dicho tribunal, frente a la eventualidad de ser juez, en el caso de que se los juzgue, en la sesión del 21 de marzo el diputado Rodolfo Tailhade profirió una amenaza en la que sostiene que debo renunciar y ser suspendido”, indicó Torello en el inicio de su discurso, y apuntó directamente al legislador oficialista que pidió su presencia en Diputados por el juicio a la Corte.
En ese sentido, el senador denunció que el oficialismo está violando su intimidad y sus derechos políticos al exigirle que muestre los llamados durante la presidencia de Mauricio Macri, etapa en la cual Torello funcionó como jefe de asesores del mandatario.
“Me senté en esta banca con la convicción de que es necesario hablar con todos, evité contestar los agravios para evitar la confrontación. También guardé silencio frente a las chicanas, porque creo que la fractura y el desencuentro no van a servir para arreglar a este país, que hoy está en terapia intensiva”, sostuvo Torello durante la primera sesión del año en el Senado.
La principal hipótesis que tiene el oficialismo para pedir la presencia de Torello en Diputados, es que él, en su condición de jefe de asesores en la presidencia de Mauricio Macri, funcionó como operador y negociador para que la jueza Elena Highton de Nolasco, que en ese momento formaba parte de la Corte Suprema de Justicia, votara a favor en la sentencia del “2×1”, a cambio de permanecer más años como magistrada en la Máximo Tribunal.
En un principio, Torello se ausentó de la citación en Diputados por el juicio a la Corte debido a su condición de senador, ya que, como la Constitución Nacional establece que frente a un Juicio Político la Cámara baja acusa y el Senado es el encargado de juzgar, si el enjuiciamiento a la Corte Suprema de Justicia avanza, Torello tendría que intervenir en su rol de senador, y no como testigo.
“El país observa como la bancada oficialista viola la división de poderes, atacando a Corte Suprema en un juicio que es absurdo. Quieren imponer su voluntad por las buenas y por las malas. No me voy a prestar a este circo, a esta ficción de juicio político que socava las bases de la República y deslegitima a las instituciones”, cerró el senador Torello.





