El titular del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), Homero Giles, atajó las críticas de la oposición sobre presuntas deudas que mantendría la obra social bonaerense con el Hospital Garrahan, en medio de los reproches cruzados por el mal funcionamiento de la mutual.
En ese sentido, Giles sostuvo que el reclamo por más de $8.278 millones impulsado por las autoridades nacionales es falso, ya que la provincia de Buenos Aires “no mantiene deudas pendientes con el principal hospital pediátrico del país”.
Las declaraciones del funcionario llegaron en un contexto de creciente tensión política, luego de que el Ejecutivo nacional insistiera que el IOMA mantiene una deuda millonaria con el mayor hospital pediátrico del país.
El tema incluso desembarcó esta semana en el recinto de la Cámara Baja de la Legislatura bonaerense, donde la oposición intentó instalar el debate sobre la situación financiera del IOMA, durante una sesión especial, que pretendía, entre otras cosas, interpelar a Giles.
En ese contexto, Giles explicó que el conflicto no gira en torno a una falta de pago, sino a diferencias sobre la validez y el valor de las prestaciones reclamadas por el Hospital Garrahan. Según detalló, el instituto recibió durante meses una enorme cantidad de documentación vinculada a prestaciones médicas realizadas a afiliados bonaerenses.
Frente a esa situación, IOMA conformó un equipo específico para revisar expediente por expediente y verificar la consistencia de las facturas presentadas. De acuerdo a ese trabajo, el reclamo original rondaba los $9.000 millones.
Sin embargo, tras el proceso de auditoría, la obra social reconoció cerca de $2.000 millones. “Ese monto ya fue cancelado en su totalidad luego del pago del saldo final de aproximadamente $1.230 millones”, advirtió el titular de la prestación.
Uno de los aspectos más sensibles planteados por el funcionario fue la diferencia entre los valores reclamados por el Garrahan y los costos que, según IOMA, se pagan habitualmente en otras instituciones de alta complejidad.
Por caso, Giles mencionó procedimientos de trasplante que fueron facturados por alrededor de $260 millones cuando en otros centros de referencia tendrían costos cercanos a los $40 millones.
Para el titular de IOMA, esa diferencia explica buena parte de la brecha existente entre el monto reclamado por Nación y el que finalmente reconoció la obra social. “Los más de $7.000 millones restantes no fueron abonados porque, según el análisis realizado por el instituto, no se correspondían con valores razonables dentro del mercado sanitario”, alegó.
Ante esta situación, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, propuso formalmente la realización de una auditoría conjunta para analizar cada prestación observada y contrarrestar la documentación existente tanto en IOMA como en el nosocomio nacional.
Así, desde el Gobierno bonaerense interpretan que una revisión conjunta permitiría determinar qué prestaciones cuentan con respaldo administrativo, cuáles ya fueron abonadas y cuáles permanecen efectivamente pendientes.
Sesión especial por IOMA: el peronismo logró frenar los proyectos de la oposición
Pasadas las 13 horas del jueves, la Cámara de Diputados bonaerense se dispuso a tener la sesión especial por la crisis del IOMA, gracias a que la oposición logró conseguir el quórum a último minuto. Sin embargo, la bancada de Fuerza Patria bajó al recinto para bloquear los dos tercios, rechazar la batería de iniciativas por el funcionamiento de la obra social provincial y levantar una sesión incómoda para Gobernación.
Como informó Diputados Bonaerenses, la sesión especial por el IOMA, que el peronismo suspendió el lunes y postergó para este jueves, estaba muy lejos de ser realidad. ¿El problema? El Mundial de Fútbol. Resulta que varios alfiles de la oposición viajaron a Estados Unidos para ser parte del principal evento deportivo del mundo, aprovechando el parate legislativo que genera ese evento, lo que dio vuelta el poroteo parlamentario.
La sesión se destrabó gracias a la presencia de 19 diputados de La Libertad Avanza (falta Jazmín Carrizo), 10 del PRO (falta Martín Endere), 5 de Unión y Libertad, 3 de la UCR – Unión Cívica Radical, 3 de la Coalición Cívica, 2 de la UCR abadista (falta Matías Civale), 2 de Hechos, 2 de la Izquierda y 1 del monobloque Derecha Popular.
Sin embargo, el oficialismo tenía un as bajo la manga para frustrar la sesión al permitirle a la oposición iniciar con la actividad legislativa, más no dejarles sancionar ningún proyecto gracias a que, con su presencia en las bancas, se agrandó el cálculo de los dos tercios del recinto necesarios para aprobar cualquier iniciativa. La sesión duró apenas un minuto: sonó el himno, se hizo la bandera, se procedió a la votación del sobretablas, se rechazó y se levantó la audiencia. La estrategia fue informada en exclusiva por este medio y generó una conferencia de prensa de los legisladores opositores.





