Por falta de coordinación entre los bloques de la oposición para conseguir quorum, peligra la sesión especial del próximo 2 de julio que tenía en agenda tratar una nueva ley de financiamiento universitario, la crisis sanitaria del Hospital Garrahan, y la reforma de la ley de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).
Sin embargo, la sesión especial, solicitada por los legisladores Pablo Juliano (DPS), Julio Cobos (Unión Cívica Radical) y Mario Barletta (Republicanos Unidos), enfrenta un panorama incierto, dado que las principales fuerzas opositoras no alcanzaron consensos mínimos para alcanzar el quórum, a pesar de que existe un amplio acuerdo en torno a los proyectos.
Frente a esta situación, desde el peronismo lamentaron que los radicales de Facundo Manes y Martín Losteau no hayan aceptado incluir tres proyectos de rechazo a la desregulación de la Marina Mercante, el Instituto del Teatro, la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) y el Banco Nacional de Datos Genéticos.
“Son proyectos sin impacto fiscal, no entendemos el porqué de la negativa”, explicaron desde la bancada de Unión por la Patria (UxP), en relación a la falta de apertura de los legisladores de Democracia para Siempre para agregar iniciativas del kirchnerismo a la sesión especial del próximo miércoles.
Por su parte, desde la bancada de Lousteau alegaron que pretenden que se traten en principios los proyectos con mayor consenso, como son la ley de financiamiento universitario y la declaración de emergencia del Hospital Garrahan, para habilitar cierto margen de maniobra.
“La idea es que algunos puedan levantarse e irse después de aprobar los dos temas importantes”, explicaron desde la bancada de los radicales díscolos. Una jugada mal vista por el resto de los bloques que tienen interés en que se traten además sus iniciativas.
Vale mencionar que, para que los radicales puedan alcanzar el quórum, 129 bancas, será fundamental que cuenten con el respaldo de otros bloques de la oposición como Unión por la Patria, Encuentro Federal, la Izquierda y la Coalición Cívica, dando por descontado que el PRO se convirtió en un brazo ejecutor de la Rosada en el Congreso.
De todas maneras, con el reciente fallo a la ex presidenta Cristina Kirchner y la abrupta caída de la recaudación en las provincias sumado a la falta de respuestas del Ejecutivo, todo indicaría que la oposición se amalgamará para darle suelta rienda a una sesión especial que promete ser de alto contenido político, ya que la aprobación de algún proyecto constituiría un nuevo revés del oficialismo en el Congreso.

Ley de Financiamiento universitario, emergencia del Garrahan y ley de DNU: los proyectos de la sesión especial
La nueva ley de Financiamiento Universitario busca garantizar la protección y sostenimiento del financiamiento de las universidades públicas del país, fijando una meta de inversión educativa del 1,5% del Producto Interno Bruto (PBI) para 2031. Por lo que promete ser un punto de tensión entre el Ejecutivo y el Congreso, no solo por su impacto fiscal sino también por la sensibilidad social que las casas de altos estudios generan.
En detalle, la iniciativa tiene 12 artículos y busca garantizar por ley los fondos para el funcionamiento del sistema universitario para evitar que queden sujetos a la discrecionalidad del Poder Ejecutivo. Además, establece con precisión los mecanismos de financiamiento y actualización presupuestaria.
Además, el texto propone calcular el financiamiento universitario en base a una proporción a los fondos nacionales coparticipables, que se transferiría mensualmente al programa de Desarrollo de la Educación Superior. Los mismos no impactarán sobre lo que reciben las provincias en materia de Aportes del Tesoro Nacional.
También, la iniciativa establece paritarias trimestrales para docentes y no docentes, con aumentos mensuales atados a la inflación, y una recomposición salarial retroactiva desde diciembre de 2023.
En tanto, el proyecto para reformar la ley de los decretos de necesidad y urgencia propone que los DNU solo tengan validez por 90 días desde su publicación, y que su continuidad dependa de la aprobación de ambas cámaras. En la legislación actual, alcanza con la aprobación de una sola cámara para que el DNU quede ratificado.
No obstante, el radicalismo y la Coalición Cívica proponen una variante: que si una sola cámara rechaza un DNU, este quede automáticamente derogado, sin establecer un plazo específico. Desde el oficialismo, La Libertad Avanza y el PRO, se oponen a cualquier modificación de la normativa vigente.
Además, se buscará votar los emplazamientos para que las comisiones traten dos temas urgentes: el incremento del presupuesto para las universidades nacionales y la declaración de emergencia sanitaria del Hospital Garrahan. Ambos proyectos se encuentran trabados en la Comisión de Presupuesto, presidida por José Luis Espert, quien se niega a considerar iniciativas que impliquen un aumento del gasto público.





