martes, septiembre 27, 2022

Un jefe de la CGT explicó por qué no se convocó a un paro nacional

Rodríguez, adjunto de la CGT, explicó hoy que no se hizo un paro repudiando el atentado a Cristina Kirchner porque es un instrumento que se usa “cuando las realidades del mundo laboral se ven en peligro".

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Después de días con idas, vueltas y diferencias internas sobre la posibilidad de realizar un paro nacional en repudio al atentado a Cristina Kirchner, finalmente la cúpula de la CGT consideró “suficiente” la marcha del viernes y sólo se declaró “en estado de alerta”.

Al respecto, tras registrar el descontento entre sectores de trabajadores que esperaban medidas contundentes desde la CGT, el secretario adjunto y líder del gremio Unión Del Personal Civil de la Nación (UPCN), Andrés Rodríguez, justificó la decisión de no llamar a un paro nacional .

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El secretario adjunto de la CGT remarcó que la huelga general se trata de “un instrumento” que “solamente se usa cuando las realidades del mundo laboral se ven en peligro“, por lo que, según su optica, este no seria el caso.

De manera formal, la CGT comunicó que la suspensión del encuentro del Consejo Directivo de ayer se resolvió tras “la unánime decisión de marchar a la Plaza de Mayo en defensa de la democracia“, dando a entender que no era necesario otra movilización y un paro nacional.

“Frente a la respuesta de los trabajadores a la convocatoria efectuada y por las razones expuestas en la última reunión, corresponde dar por superada la reunión del Consejo Directivo convocada, seguir la evolución de los acontecimientos y mantener el estado de alerta”, expresaron desde la CGT.

El documento firmado por los cotitulares de la CGT, Héctor Daer, Pablo Moyano y Carlos Acuña sostuvo que las columnas de trabajadores organizados se movilizaron hacia la Plaza de Mayo bajo las consignas elaboradas en la CGT.

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En ese sentido, Rodríguez explicó que el paro nacional de la CGT “es una herramienta y un instrumento muy fuerte del movimiento sindical y solamente se usa cuando las realidades del mundo laboral se ven en peligro”.

Los cierto es que un sector más duro dentro de la CGT y cercano al kirchnerismo intentó imponer una medida en repudio al atentado a Cristina Kirchner y contra la Justicia para esta semana, pero la alianza que controla la CGT se negó a ponerse en contra de esos sectores.

El grupo que representa Pablo Moyano fue quien propuso un paro de la CGT para protestar contra quienes “instalan los discursos de odio”, en tanto el dirigente de Sanidad, Héctor Daer, argumentó que la Central obrera ya había decidido marchar el viernes la Plaza de Mayo.

Para Daer una protesta como la que querían sus rivales podía contribuir a empeorar el clima político, en medio de la profunda conmoción que se vive entre la dirigencia por el grave atentado a Cristina Kirchner.

Sin vueltas y dejando entrever las diferencias al interior de la Central obrera, el líder de UPCN explicó que la posibilidad de hacer un paro nacional de la CGT en repudio al atentado a Cristina Kirchner fue planteada por “algunos compañeros”, pero señaló que, en caso de convocarse, “tiene que haber otros fundamentos, como necesidades de los trabajadores”.

En concordancia con lo expuesto por Rodríguez, desde el espacio que lidera la CGT buscan evitar tomar como propia la agenda del kichnerismo, e intentan centrar su discurso en reclamos y necesidades de los trabajadores, como reapertura de paritarias, inflación, control del precios y ganancias entre otras.

Diferentes fuentes gremiales ya habían adelantado durante el fin de semana las “serias disidencias internas”, que provocaron “una ruptura ante las disímiles posiciones sobre la convocatoria a un paro nacional de la CGT y otra movilización” y significaron finalmente la suspensión de la medida de fuerza y una tibia pronunciación por parte de la histórica Central de trabajadores.

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